miércoles, 16 de septiembre de 2015

Recuerdos: La nevera



         Hoy hemos descongelado el frigorífico de la cochera (que fue de mi madre y aún funciona perfectamente al cabo de más de treinta años) y me acordé de la nevera que había en mi casa cuando era pequeño y no se habían comercializado los frigoríficos.
         Era de madera recubierta de chapa galvanizada y pintada de color blanco. Tenía una puerta frontal y otra en la parte superior para introducir allí el bloque de hielo que nos traían todos los días. En ese receptáculo del hielo había un serpentín y un depósito para llenarlo de agua que luego salía por un grifo situado en la parte frontal por encima de la puerta y así disponer de agua fresquita aunque yo prefería la del botijo que no estaba tan fría.
         Todos los días y al grito de “La nieve”, el repartidor voceaba para que los vecinos abriéramos las puertas y así no perder tiempo para que no se “derritiera” el hielo.

2 comentarios:

  1. Vas a disculpar mi ignorancia y curiosidad, dónde pasaste esa infancia tuya?

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    1. En Córdoba, guapa, ¿de verdad que no lo sabías? Un beso.

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