lunes, 14 de marzo de 2016

Recuerdos: El “paseo de émulos”



Ahora que voy a celebrar con mis antiguos compañeros los 50 años de la promoción de preuniversitario en el colegio ha vuelto a mi memoria una actividad que los Maristas ponían en práctica con nosotros que se llamaba “Paseo de émulos”.
Las aulas estaban formadas por dos hileras de pupitres dobles que recibían el nombre de “Campo Romano” y “Campo Cartaginés”. Cada uno de los alumnos de uno de los campos tenía un “émulo” en el otro campo. Los profesores daban a los alumnos puntos buenos y puntos malos basándose en los resultados académicos y en las faltas de disciplina durante cada jornada. Al final de la semana se comparaban los puntos obtenidos por cada cual y por su émulo correspondiente y el ganador iba de excursión el jueves por la tarde, en cambio el perdedor debía de asistir a clase en el colegio. Las “alegrías” cuando le daban puntos malos al émulo eran las tristezas del contrincante con lo que aquello a mi entender no favorecía en absoluto la solidaridad sino todo lo contrario. Afortunadamente en los últimos cursos del bachillerato se eliminaron los dichosos campos y pudimos estrechar relaciones de amistad o, al menos, de camaradería en lugar de aquella competitividad a ultranza que producía el, para mí temido, “Paseo de émulos”

1 comentario:

  1. a veces los profesores son muy injustos....
    anisssss..... besos.

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