jueves, 25 de mayo de 2017

MIS VERSOS



Mis versos son como pequeñas avecillas
que vuelan desde mi pensamiento a tus alcances,
pueden ser tristes y también alegres
según mi corazón vaya despacio
o galope feliz sin controlarse.
Ya sé que no te dejan impasible,
que te conmueven cuando los escuchas
llorando en la tristeza
y que tu corazón igual que el mío
de cuando en cuando se lanza y se desboca.

miércoles, 24 de mayo de 2017

DUALIDADES



El bien que perseguimos con ahínco,
o el mal que deseamos que se acabe
son casos duales y contrarios,
son contraposiciones que preocupan
a todo ser humano que se precie
de ser siempre cabal y moderado.
Es todo o nada aquello que se juega
en la mesa de juego, en la ruleta,
es resultado de todo lo que ocurre
en ese caminar que nos arrastra
hay algo que salvar en esta hora
hay pues que decidir sin más demora
entre lo que nos une con los otros,
entre lo que se queda y nunca pasa:
Entre la positiva vida que nos vive
y la contraria muerte que nos mata

martes, 23 de mayo de 2017

PERDIDO



Después de llamarte
no encuentro respuesta
y por más que clamo
a los cuatro vientos
tu voz no contesta
y tú no apareces,
no te haces presente.
Entonces la noche
se adueña del día,
ya no veo la luz,
mi vida no es mía,
me siento frustrado,
me siento perdido,
no encuentro la luz,
no encuentro el camino.

lunes, 22 de mayo de 2017

Y SOÑAR



Sin un anuncio,
sin siquiera saber que podría pasar
se suceden los días sin pena ni gloria
como “el cuento de nunca acabar”.
Como si fuera cierto
lo de que nos aguarda algún “más allá”
pero nadie lo sabe,
pero todos lo dicen,
lo pregonan de aquí para allá
como una cantinela que acompaña tu vida
sin que tú lo desees,
sin que lo hayas pedido,
ni tampoco quisiste pensar
aunque es tarde me temo
para hacer oídos sordos y soñar y soñar y soñar.

domingo, 21 de mayo de 2017

PENSARES



No me gusta la tarde
porque muere en la negrura de la noche.
Yo prefiero la noche
porque muere en las luces de la aurora.
Y me encanta la mañana
que acaba con el sol allá en lo alto.
Mas estos sólo son pobres pensares
que entretienen las horas de mi vida
mientras ella, frenética, insaciable,
devora los días sin descanso
de mi existencia loca.

miércoles, 17 de mayo de 2017

TÚ ERES



Tú eres el faro que me guía a buen puerto
pues tu luz me ilumina en la noche del tiempo
y me atrae cual si fuese mariposa en verano
a quemarme las alas en tu fuente de amor.
Mas no importa quemarse pues la dicha infinita
de tenerte tan cerca es tan grande valor
que daría mi vida por estar junto a ti
y sentir tus latidos junto a mi corazón.
Mi deseo es tan grande que se inunda mi ser
y me abraso en el fuego de tu intensa pasión.

sábado, 13 de mayo de 2017

SILENCIOS



Silencio azul oscuro de la noche estrellada,
silencio azul del mar.
Silencios clamorosos que parecen eternos
cuando quieres saber y nadie te responde,
cuando quieres amar y nadie corresponde.
Silencios que amenazan,
silencios que atenazan,
silencios que castigan…
Silencios son, silencios,
escritos con mayúscula en los soplos del viento,
en las aguas de un río que nunca han de volver.

viernes, 12 de mayo de 2017

HOY TE ESCRIBO UN POEMA



Hoy te quiero escribir este nuevo poema
y poderte decir tantas cosas bonitas
que verás tú la vida como un nuevo escenario
para estar y estrenar una nueva ilusión.
Nuevos serán los ojos con que todo lo miras
y nueva la mirada que tienes para mí,
nuevas serán tus manos que de nuevo acarician,
serán nuevos tus besos y nueva la pasión.
Habrá nuevos piropos con los que regalarte
para que sientas nuevos la dicha y el amor.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Seguir soñando (y 8)



Cuando estuvo de vuelta en casa le faltó tiempo para sentarse delante del ordenador y tratar de averiguar algo más sobre el asesinato en Internet… sí, allí estaba toda la información de última hora: Al parecer el asesino se había entregado en la capital de la provincia y dijo que la había llevado en coche hasta el lugar del crimen donde ella trató de huir pero le descerrajó dos tiros con su escopeta de caza argumentando que se moría de celos por culpa de unas fotografías que habían publicado en cierta revista para hombres. No daban el nombre de la revista pero en seguida pensó en Play Boy… ¡Claro! ¡Cómo no lo había pensado antes!... “la conejita del mes”… y buscó en la página de Play Boy el calendario. Lo hojeó y, allí estaba ella, era la Chica Play Boy del mes de marzo y mostraba su maravillosa anatomía con una capa de armiño a los pies y un sombrero de copa por toda indumentaria… y sonreía de una forma muy pícara… igual que el conejo del sueño.
No le dio tiempo a pensar mucho más, el rayo penetró por el tubo de la chimenea destruyendo todo lo que encontró a su paso… el tremendo trueno que siguió inmediatamente ya no pudo llegar a los oídos de Emilio.

Epílogo

─ ¡Ha vuelto a pasar! ─ Comentó Gregorio en la gestoría.
─ ¿Qué es lo que ha vuelto a pasar? ─ Inquirió la secretaria que nunca se enteraba de nada.
─ Pues que ayer noche hizo cien años de que cayera aquél rayo.
─ ¿Qué rayo? ─ Volvió a preguntar la secretaria con cara de ignorancia absoluta.
─ Vamos a ver, anoche hubo tormenta, ¿no?
─ Sí.
─ Y fue bastante gorda, ¿verdad?
─ Uy sí, fue gordísima, yo estuve a punto de meterme debajo de la cama.
─ No me extraña ─ Pensó Gregorio para sus adentros y siguió. ─ ¿Tú sabes cuál es la casa del rayo?
─ Sí, donde vive Emilio el de la funeraria. Por cierto que no ha traído todavía las facturas del trimestre.
─ Pues ya no te las podrá traer...
─ ¿Es que se ha ido del pueblo?
La estupidez de Margarita le exasperaba.
─ No, no se ha ido… bueno sí se ha ido, pero al otro barrio.
La cara de sorpresa de la secretaria era digna de enmarcarse.
─ ¿Se… se ha muerto? ─ Tartamudeó.
─ Pues eso, anoche volvió a caer un rayo que entró por la chimenea de la casa de la misma forma que cuando vivía allí un tío de su abuelo…

martes, 9 de mayo de 2017

Seguir soñando (7)



Le llamaba el agente de la compañía de seguros para encargarle un ataúd de tipo standard para un cuerpo de un metro setenta y cinco. Lo necesitaban para esa misma tarde.
─ ¿Para esta misma tarde? ─ Preguntó con un deje de malhumor en la voz.
─ Sí, Emilio, es para el cadáver de la chica que ha aparecido muerta junto al río, ─ contestó su interlocutor, y apostilló. ─ Será necesario que la maquilles para que la familia la vea con un aspecto más agradable si eso es posible.
─ De acuerdo, supongo que tengo que llevarlo al tanatorio. Pero ¿le han hecho ya la autopsia?
─ No, aún no, pero quiero que esté disponible para el momento en que el forense acabe, ¿de acuerdo?
─ Cuenta con ello, lo tendrás ahí a eso de las cinco.
─ Muy bien, en eso quedamos. ─ Dijo el del seguro cerrando la conversación.
Colgó el teléfono y trató de seguir el hilo de la noticia pero ya estaban en la sección de deportes y cambió de canal por si en alguna cadena nacional se hacían eco del crimen. No hubo suerte y se dedicó a preparar el papeleo para la compañía de seguros.
A las cinco menos diez llegaba con el coche fúnebre a la entrada del tanatorio y entró en la zona reservada a los traslados donde ya le esperaba Jacinto, el agente de seguros.
─ Bueno, ya estoy aquí, ¿Dónde está la chica que hay que preparar?
─ El forense acaba de terminar y está en una de las cámaras. Sígueme.
Tomó su maletín y siguió a Jacinto hasta la morgue donde sacaron el cadáver de la muchacha para colocarlo bajo la luz de uno de los focos y proceder a la tarea del maquillaje.
Cuando hubo terminado, la pasaron al ataúd y colocaron éste en el lugar adecuado para que la familia y amigos la pudieran ver si querían. Salió de allí con la cara de la chica grabada en su mente como si se la hubieran tatuado.

domingo, 7 de mayo de 2017

Seguir soñando (6)



Después de comer salió al jardín y paseó observando las plantas como si entre ellas pudiera aparecer el conejo blanco o el cazador de su sueño pero no fue tal y, viendo que comenzaba a llover, volvió al interior.
El cálido ambiente de la casa caldeada por la chimenea le recibió amigablemente. Se preparó un café en la cocina y comenzó a beberlo sorbo a sorbo mientras, sentado en su sillón, buscaba el mando a distancia para encender el televisor.
En la televisión local estaban dando las noticias. Al parecer una chica había aparecido muerta cerca del río y, aunque no decían su nombre, sí comentaban que había recibido dos disparos de escopeta. Según el locutor daba la impresión de ser un caso de violencia de género pero aún se estaba a la espera de las declaraciones del jefe de la policía local.
El sueño de las noches anteriores le llegó como un golpe que sintió hasta físicamente. El cazador… había matado por fin al conejo que era, indudablemente, la chica… pero el paralelismo entre la chica y el conejo se le hacía demasiado grosero para haber aparecido así en un sueño… no, él no creía en sueños premonitorios… estaba seguro al cien por cien de que sólo era una casualidad… una desgraciada casualidad. En ese momento sonó el teléfono…

sábado, 6 de mayo de 2017

Seguir soñando (5)



El hielo del gin-tonic había desaparecido igual que el conejo del sueño. Fue a la cocina y trajo un par de cubitos que añadió a la bebida. La probó. Aunque un tanto aguada pero le serviría para tratar de ordenar sus pensamientos y los retazos que recordaba de su sueño sincopado… Lo pensó mejor y se lo bebió de un trago.
Apagó el televisor, subió a la planta de arriba, se duchó y se metió en la cama para tratar de descansar. El sueño le llevó en sus brazos durante toda la noche y no despertó hasta que el sol comenzó a entrar por la ventana.
Al fin se sentía fresco y despejado. Era lunes y tendría que abrir su negocio aunque quizás no tuviera clientes en toda la jornada. “Mejor así”, pensó “tendré tiempo de ordenar mis ideas y tal vez consiga descifrar el dichoso sueño”.
Efectivamente, cuando dieron las dos de la tarde, cerró sin que nadie hubiera asomado y el teléfono también había permanecido mudo, lo que le permitió sacar adelante todo el papeleo pendiente y que tenía que llevar a la gestoría al día siguiente sin falta. De paso le preguntaría a Gregorio lo que sabía acerca de la historia de la casa del abuelo. Dejó un cartel pidiendo disculpas y se fue a comer con la intención de no abrir en toda la tarde.

viernes, 5 de mayo de 2017

Seguir soñando (4)



Escudriñó el contenido del frigorífico y optó por lo más simple: un par de huevos y algo de beicon que, una vez fritos, le sirvieron de consolación a su inclemente estómago. Recogió la cocina y metió los platos en el lavavajillas, se sirvió un gin-tonic y se dirigió al salón dispuesto a ver algún informativo en la televisión.
Tomó asiento en su sillón favorito y dio un largo trago a la bebida. Encendió la tele y zapeó para buscar un canal que estuviera dando noticias. Depositó el vaso sobre la mesita de lectura y se dispuso a empaparse de todo lo acaecido durante las últimas veinticuatro horas. Estaban hablando de las desastrosas consecuencias que había tenido para la bolsa el resultado de las elecciones, pero su concentración no siguió mucho más allá y se quedó dormido como un tronco…
El conejo, de nuevo el conejo blanco, pero ahora llevaba una chistera… eso es imposible,… los conejos pueden salir de una chistera pero no la llevan puesta como si fueran personas… y, además, se había dejado las orejas fuera… Era un conejo enorme… desde lejos le pareció de tamaño normal, pero… ahora que lo veía de cerca… y, para colmo, le sonreía… sí, le sonreía… Miró en derredor buscando al cazador, pero no se le veía por ninguna parte. ¡Claro, estaría escondido!, pero ¿dónde?... Cuando volvió la vista hacia el conejo no encontró ni rastro de él… ¡Maldito sueño!

jueves, 4 de mayo de 2017

Seguir soñando (3)



Trató de recordar el sueño… aquél conejo blanco… el cazador… el paisaje bucólico… la verdad que no tenía mucho sentido pero es que los sueños no suelen tenerlo.
El conejo blanco ya había aparecido en la primera parte del sueño cuando despertó por el sonido del teléfono y su hermana le comunicaba la muerte de su marido… pero no recordaba mucho más de aquella primera entrega onírica.
Su cerebro era una coctelera que se agitaba sin descanso tratando de encontrar el sentido de aquél sinsentido. La historia de la casa que le había completado Rodrigo tampoco tenía mucho que ver con el sueño en cuestión pero cualquiera sabía si, después de varios circunloquios, la cosa tendría un significado coherente.
Miró su reloj. Marcaba las seis de la tarde según suponía porque el sol estaba ya bastante bajo en aquella tarde de finales de invierno. Se levantó de la cama y bajó a la cocina para prepararse algo de cenar. La verdad es que su estómago estaba ya reclamando el alimento porque no había comido nada desde que desayunó a las siete en casa de su hermana.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Seguir soñando (2)



Sentado en la cima de la colina contemplaba como el verde trigal descendía por la suave ladera hasta el río que discurría a lo largo del pequeño valle, semejaba un mar salpicado aquí y allá por rojas amapolas que parecían emerger de entre las aguas de color esmeralda como curiosos pececillos.
El conejo blanco brotó también de entre los trigos y se le quedó mirando descarado, creyó ver que sonreía aunque los conejos no sonríen, al menos los que él había conocido,… pero aquello era un sueño y en los sueños ya se sabe que todo es posible…
Se fijó en la retama, vestida de amarillo, que estaba a su derecha y se le heló el corazón… el cazador acababa de emerger súbitamente con la escopeta encarada y apuntando directamente al conejo…
No pudo reprimir un grito: “ Noooooo, al conejo noooo “ que fue saliendo de su boca como a cámara lenta. El disparo del cazador también salió de la escopeta del mismo modo retardado y el conejo se zambulló en el trigal esquivando la descarga que pretendía segarle la vida…
La impresión fue tan grande que despertó del sueño de golpe y se encontró sentado en la cama totalmente desorientado y preguntándose qué es lo que había pasado.

lunes, 1 de mayo de 2017

Seguir soñando



La lluvia lamía los cristales perezosamente, como si no tuviera ningún interés en mojarlos. El fuego de la chimenea crepitaba cada vez que una gota de lluvia se colaba por el tiro que había perdido el sombrerillo con el vendaval de la noche anterior. Ahora que el viento había cesado dando paso a una calma sólo rota por el tenue goteo de la llovizna, nadie podría hacerle creer que la tormenta había sido terrible durante la noche y gran parte de la tarde anterior.
Emilio escrutó pensativo el rostro de su interlocutor y no dijo ni palabra, estaba seguro de que, si le daba su tiempo, él le contaría todo con pelos y señales sin tener que sonsacarle nada.
Al fin, al cabo de un silencio de cinco minutos que le parecieron eternos, Rodrigo comenzó a contarle todo lo que sabía de la casa. Le dejó hablar durante casi media hora hasta que su vuelta al silencio le indicó que había terminado el relato.
La verdad era que no le había aportado apenas nada nuevo pues su abuelo ya le contó lo que sucedía allí desde que su familia llegó al pueblo y se instalaron en aquella casa de las afueras que habían heredado de un pariente lejano y casi desconocido y, sobre todo, las caras que ponían los vecinos cuando preguntaron por la casa que los lugareños conocían como “la casa del rayo”.
Despidió a Rodrigo y le dio las gracias por haberle cuidado las plantas del jardín mientras que había estado en casa de su hermana para el funeral. Subió los escalones despacio y, cuando llegó a su habitación, se tumbó en la cama boca arriba y se quedó dormido para seguir persiguiendo el sueño que dejó inacabado dos noches atrás.

sábado, 29 de abril de 2017

LA PRISA



Tanta prisa me tiene preocupado
pues no me deja ni pensar tranquilo,
me abruma en los más de los momentos
y me arrastra en inciertos torbellinos
aunque nunca he perdido la cordura,
para eso hacen falta más tormentos
que me hagan dudar de lo que pienso,
de lo que hago e incluso lo que siento.
Tenemos un vivir acelerado
que más parece un sinvivir continuo
que nos lleva a un ritmo inmoderado,
a una velocidad que nos da vértigo.

viernes, 28 de abril de 2017

Recuerdos: El tiburón



No habían estrenado todavía la película “Tiburón” porque, si la hubiera visto, seguro que me muero del susto.
Tendría yo unos dieciséis años y estaba de veraneo en Estepona. Por las mañanas nos íbamos unos cuantos chavales a pescar pulpos en un roquedo de unos tres metros de fondo que estaba situado a ciento cincuenta metros de la orilla más o menos.
Había una balsa anclada a setenta u ochenta metros del rompeolas que nos servía como descansadero y para ir depositando allí los pulpos que capturábamos. Como es natural sólo llevábamos gafas, snorkel y aletas amén de un garfio que nos servía para atrapar la pesca.
En una de las zambullidas, al salir a respirar, observé que la gente que estaba en la balsa agitaba los brazos y gritaba algo que no podía oír bien (estaba a casi noventa metros de ellos). Como llevaba ya dos pulpos en el garfio comencé a nadar hacia la balsa donde los amigos seguían gesticulando y gritando: ¡Tiburón! (Ahora sí pude oírlo claramente). Miré hacia donde señalaban y, efectivamente, allí estaba la aleta que demostraba la presencia del escualo. A unos treinta metros de distancia y dando vueltas a mi alrededor. No podía apreciar bien su tamaño pero me pareció lo suficientemente grande como para aterrorizarme y casi quedarme paralizado. Solté el garfio con los pulpos y comencé a nadar sólo con las aletas para no producir demasiado alboroto de agua. ¿Alguno de vosotros ha sudado en el agua? No me refiero a la sensación que da el agua calentucha de las playas de Alicante, no, me refiero a sudor frío que me hacía casi tiritar mientras me dirigía rápidamente hacia la balsa mientras el marrajo seguía girando en torno a mí. Cuando llegué al maderamen estaba completamente agotado, no por el esfuerzo sino por el pánico. Yo no quería ni mirar al bicho aunque sabía que allí no iba a pasarme nada. Al cabo de un rato, que a mí se me hizo una eternidad, el animal puso pies en polvorosa y se perdió de vista. La gente que estaba en la balsa conmigo saltó al agua y nadaron hasta la playa pero yo no podía moverme atenazado por el miedo que había pasado, de tal manera que tuvieron que recogerme con una barca porque, si no es así, me hubiera quedado allí para los restos.
No he vuelto a bucear, ni siquiera a bañarme en el mar porque, en cuanto la ola me moja los pies, imagino al bicho esperando para atacarme. Sí, ya sé que puede parecer una exageración pero incluso en la piscina miraba con desconfianza por si estaba allí.

miércoles, 26 de abril de 2017

PERDÓNAME



Fue sin querer pero yo sé que te hice daño,
lo hice sin maldad, pero lo hice,
solo diré que a ti nunca te engaño
porque mi amor por ti es tan grande y tan hermoso
que una vida si ti se me aparece
tan fuera de lugar, tan imposible
que ni siquiera me planteo ese momento
pues necesito tu calor, tu aliento y tu cariño
como el alimento y el aire que respiro,
como la misma vida que comparto contigo.

domingo, 23 de abril de 2017

MEMORIA



No puedo recordar ningún poema,
si puedo revivir los sentimientos
y es que mi memoria me traiciona
porque vive a su aire y no obedece
los dictados y dogmas de la lógica
sino los arrebatos que la pasión libera.
En este cruce de caminos de mi vida
tengo que optar por un sendero nuevo
que me renueve en ti y en tu cariño
para juntarnos más estrechamente,
para acercarnos más si es que es posible
y volver a empezar si es necesario.

jueves, 20 de abril de 2017

Devaneos con Afrodita



A partir de esta tarde, en el stand de Papelería San Antonio de la Feria del Libro, estará disponible mi último poemario: “Devaneos con Afrodita”. Un conjunto de poemas erótico-amatorios que seguramente serán de vuestro agrado o, al menos eso espero.
¡Gracias por leerme!




martes, 18 de abril de 2017

Mis libros en la Feria del Libro



Ya podéis encontrar mi último libro de relatos cortos en “Papelería Milla”.
A partir de mañana también estará disponible junto con el poemario “Aroma de azahar” en el stand de “Papelería Goya” en la próxima Feria del Libro que se celebrará del 19 al 23 de este mes en la Plaza Mayor de Andalucía.
De antemano os doy las gracias por leerme.

sábado, 15 de abril de 2017

TU PIEL



Tu piel es el lienzo perfecto
que dibujan mis manos
si acaricio tu cuerpo
desnudo en la cama.
Tu piel es el lienzo perfecto
que recorren mis labios
cuando beso tu cuerpo
al rayar la mañana.
Tu piel es el lienzo perfecto
donde pintan mis ojos
contemplando tu cuerpo
mientras duermes cercana.
Tu piel es esencia y fragancia,
es aroma y perfume
que dejas prendido
en mi cuerpo y mi alma.

jueves, 13 de abril de 2017

Aquél no era



Efectivamente, aquél no era mi tío Gabriel. La cosa comenzó una mañana de sábado en que mi madre se empeñó en que tenía que ir a visitar a mi tía Clemencia y a mi tío Gabriel.
Vivían en la Avenida de la República Argentina y yo, después de discutir con mi madre porque no tenía ganas de visitar a nadie, salí cabreado de mi casa y cuando llegué al portal de la casa donde vivían mis tíos todavía me duraba el sofocón. Seguramente por ello en lugar de subir a la segunda planta izquierda, llamé equivocadamente al primero.
Mis tíos tenían una asistenta, Ramona, y una cocinera, Balbina (eran gente pudiente que se lo podía permitir) y cuando la puerta se abrió no apareció ninguna de ellas pero era tal el nivel de mi enfado que ni me fijé en ello (estaba deseando de acabar con aquella visita impuesta aunque mis tíos me querían mucho y yo a ellos también). Pregunté: “Dónde esta mi tío” y aquella señora me llevó directamente al dormitorio donde había un señor en la cama al que le dí un beso y salí a escape.
En el descansillo de la escalera leí que estaba en la primera planta por lo tanto aquel señor no era mi tío Gabriel pero el beso ya se lo había dado y aquello no tenía remedio. Desde entonces cuando iba de visita a casa de mis tíos pasaba como una exhalación por aquella puerta para que nadie me pudiera reconocer.

lunes, 10 de abril de 2017

Primera experiencia con la muerte



─ Tienes que ir a ver al tito Manolo ─ dijo mi madre y añadió ─ Te lo he dicho ya más de cien veces y no me haces caso porque no te da la gana. Cualquier día se muere y te quedas sin verle. ─ Apostilló.
La verdad es que a mi madre no le faltaba razón pero a mí no me apetecía, en aquellos años de adolescencia rebelde, ir a visitar a nadie y menos a una persona que se estaba muriendo a chorros aunque fuera mi tío y el hermano mayor de mi madre, pero al final me duché, me cambié de ropa y salí en dirección a la vivienda de mi tío Manolo.
Le habían diagnosticado una enfermedad renal que no parecía tener curación y los médicos le habían desahuciado. Según mis padres, era la misma afección que se había llevado al otro mundo a la famosa bailaora Carmen Amaya ese mismo año.
En menos de un cuarto de hora estaba ante la puerta del piso y pulsé el timbre con el deseo ferviente de que nadie lo oyera y así me volvería a mi casa sin pasar el mal trago que me esperaba. No fue así y al momento mi tía abrió la puerta con semblante triste y serio que me indicó que la cosa no iba mejor. Me miró, me dio dos besos y me hizo pasar sin hacerme ni el más mínimo reproche.
─ ¿Cómo está?
─ Igual, sigue igual… de mal ─ me informó y sus ojos brillaron aunque no asomó ni una lágrima. ─ Pasa si quieres verle.
No llegué a contestar pero ella me tomó del brazo y me llevó al dormitorio donde mi tío se debatía entre la vida y la muerte.
─ Dale un beso, ─ me dijo acercándome a la cama, y añadió dirigiéndose al enfermo ─ Manolo, que ha venido tu sobrino a verte, dale un beso ─ insistió casi silabeando y tirando de mí hacia la cama.
No recuerdo bien si le di el beso que ella solicitaba con tanto empeño o si sólo me incliné sobre mi tío y lo simulé. El enfermo sudaba copiosamente y se removió en el lecho aunque no estoy seguro de que notase mi presencia pues sus ojos permanecieron cerrados.
Me quedé como hipnotizado contemplándole mientras mi tía salía de la habitación cerrando la puerta. De momento me quedé ciego por la falta de luz pero poco a poco mis ojos se fueron acostumbrando a la penumbra. Una cama de matrimonio donde reposaba (es un decir) el enfermo, dos mesillas de noche, una a cada lado de la cama, un tocador con espejo y un armario de cuatro puertas; una descalzadora y unos cortinajes dobles que tapaban la única ventana. Los cortinajes eran los responsables de la oscuridad que reinaba en el dormitorio pero no me atreví a tocarlos, me senté en la descalzadora y, escuchando el fatigoso respirar de mi tío Manolo me quedé esperando que alguien entrase en el cuarto para poder salir pues no me atrevía a abandonar la habitación por si mi tía se enfadaba. Así estuve durante no sé cuánto tiempo hasta que oí cómo sonaba el timbre deseando que fuese una visita que me hiciese el relevo. A mis catorce años la situación se me antojaba angustiosa y cada minuto se me hizo un siglo hasta que la puerta se abrió dando paso a mi tía acompañada de un matrimonio que venía a hacer la visita. Aproveché el momento y con un adiós casi musitado salí a escape y no paré de correr hasta que llegué a la puerta de mi casa. Aquella traumática experiencia me tuvo impresionado con el hecho de la muerte durante muchos años.

sábado, 8 de abril de 2017

PENÉLOPE



Yo te dejé en aquella estación
donde pasamos los días más felices
pero me fui y sin decirte adiós
jamás volví a llamar a tu puerta.
Es la  verdad que tuve yo la culpa
pues no te dí ninguna explicación
y era de ley que te la hubiera dado.
Te hice sufrir y nunca sabré cuánto
y me perdí hacerte muy feliz
quedándome a tu lado.
Quizás mi deuda contigo sea tan grande
que tenga que pagarte en una vida,
pero si ésta la llevo más de media,
será imposible por más que yo lo quiera.


jueves, 6 de abril de 2017

AMOR EN TRECE VERSOS



Son tus manos que saben de caricias,
son tus ojos, tus labios y tu pelo,
es tu pecho que me cobija siempre
y tu espalda que acepta mis contactos
temblando de placer y de deseo.
Son tus dedos ligados con los míos,
tus pupilas, tu boca que me ofrece
mil sabores de amor y de lujuria
cuando toman partido nuestras lenguas
y perdemos de vista nuestro suelo
pues volamos sin alas, sí, volamos
en un cielo de gozo y de pasiones,
en un cielo que ahora ya sí es nuestro.