Como ya
saben Vds. la Navidad se acerca, y lo saben desde hace un mes porque los
supermercados se han encargado de decírselo llenando de turrones y mantecados
los lugares estratégicos por donde se supone que van a pasar la mayoría de los
clientes. Bien, dicho esto, sólo queda añadir que sus carteras se van a
adelgazar aún más (si ello es posible)
y sus cuerpos van a engordar casi con toda seguridad porque se aproximan días
de comilonas y excesos en la bebida que nos harán olvidar (si ello es posible) las penurias en las que nos tiene sumidos la
crisis. Para hacer frente a los gastos nos entramparemos más (si ello es posible) aunque luego no
sepamos de donde sacar para pagar y es que la Navidad hay que celebrarla caiga
quien caiga.
Esperemos (si ello es posible) que tengamos dinero para ir al supermercado para (si ello es posible) gastar con alegría, y (si ello es posible) comer hasta saciar nuestra hambre, engordando nuestro cuerpo (si ello es posible), porque (si todo esto no es posible) habrá un día en que nuestros cuerpos serán armazones de huesos ( es posible) en los que nuestra alegría habrá desaparecido ( es posible) y por mucho que busquemos en nuestros bolsillos ( es posible) que no encontremos ni una sola moneda para poder celebrar una triste navidad. De todas formas estoy de acuerdo con tus pensamientos.
ResponderEliminarSaluda en mi nombre a Martina.
Manuel Rosa
La Navidad es un puntazo, como la Feria. A mi me gusta más que a un tonto un lápiz. Y si... ¡Es posible! Es solo cuestión de organizarse y si no se puede hacer una cena de Navidad en el trabajo se queda todo el mundo para dos cervezas. Lo importante es estar bien. Y... ¿que quiere que le diga? A mi el supermercado, el Corte Inglés o los almacenes de turno no me van a decir como tengo que celebrar la Navidad. Eso ya lo hizo mi madre hace años y me ha ido muy bien desde entonces. Con amigos, con familia y rodeado de gente que te quiera. Lo demás... ¡A tomar por ...!
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