Nuestros
mismos ojos a veces pueden
engañarnos si miramos con poco detenimiento las cosas que suceden a nuestro
alrededor y lo mismo puede suceder con los demás sentidos... En estas
elucubraciones estaba Lola mientras esperaba el autobús para ir al trabajo
cuando un ruido sordo la sobresaltó. Trató de localizar el origen de aquello
que había llamado su atención de una forma tan inquietante pero no lo consiguió
y el autobús paró a su lado. Se abrió la puerta para que subiera. Abrió su
bolso para sacar el monedero y el ruido anterior amplificado cientos de veces
salió al exterior de forma atronadora: había abierto la Caja de Pandora.
o el cajón de mierda!! el mío lleva ya demasiado tiempo abierto, tanto que ya se ha quedado vacío
ResponderEliminarY hay mucha gente que está tan harta que cualquier día hace una locura
ResponderEliminarA mi me sigue extrañando que eso no pase de vez en cuando. ¡Nos están quemando! Y cuando no tienes nada que perder solo esperas que los demás lo pierdan también.
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