Tenía
un grave problema y es que estaba muerto de hambre y de cansancio y no
encontraba la manera de comerse el bocadillo que le había preparado su madre e iba
vestido de nazareno y es que la túnica que le habían prestado no tenía aberturas para
llegar al bolsillo donde lo llevaba.
Nos ciega tanto la superstición, que olvidamos lo importante.
ResponderEliminarUn saludo
JM
genial jajaja
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