Llevo ya casi quince días de
inactividad y me estoy hartando. La vida del acompañante-cuidador en el
hospital es un auténtico “coñazo” (con perdón) y es que necesito ya volver a
mis actividades de jubilado jardinero y piscinero porque estoy al borde de un
ataque de “hospitalitis” y eso que,
desde que compré este cuaderno donde escribo, la cosa está siendo un tanto más
llevadera e incluso, en determinados momentos, llega a ser casi interesante.
Que te pasó ???contanos te espero
ResponderEliminarmil besos
seguro que tu estancia, si la sabes aprovechar bien, sacarás muchas historias para deleitarnos
ResponderEliminarbesos llenos de paciencia
La rutina hospitalaria aprieta como una escayola mal puesta.
ResponderEliminarUn abrazo y ánimo.