Estaba dispuesto a cambiar. Su
existencia hasta ese momento no había sido lo que los demás hubieran deseado
pero él tampoco se había propuesto seguir código ético alguno. La verdad sea
dicha, siempre se había comportado como un auténtico canalla y la decisión de
cambiar su manera de actuar para el resto de su vida le había surgido en cuanto
comprendió que la cosa iba en serio: le habían condenado a la pena capital.
Menos mal... aún estaba a tiempo
ResponderEliminar