Menos
mal que me lo advirtieron. La cosa tenía tarea pero tuve suerte y me avisaron a
tiempo. La verdad es que no parecía que fuese un asunto complicado, pero… es
que casi siempre peco de confiado y de buenazo que todo se lo carga para
favorecer a los y a las demás. Podría haber sido mucho peor si llego a aceptar
sin hacer preguntas antes… ¡no quiero ni pensarlo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario