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jueves, 19 de enero de 2017

El “curioso” caso de Lautaro



Lautaro no sabía que su nombre significaba “Pájaro veloz” y, quizás por eso, nunca se daba mucha prisa para hacer nada y eso exasperaba a todos los que, de alguna manera, tenían relación con él.
Lo malo era que, además de hacer su trabajo con una lentitud irritante, nunca le salía nada bien y eso era ya el colmo de los colmos: Una vez tardó tanto en hacer la masa del pan que cuando fue a cocerlo ya se había enfriado el horno y su jefe estuvo a punto de meterle de cabeza en el idem.
Pero como siempre hay una excepción que confirma la regla, Lautaro se daba una prisa enorme a la hora de gastarse el dinero de su paga de tal manera que cuando llegaba a su casa ya no tenía ni un céntimo en el bolsillo y eso también desesperaba a su mujer.

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