domingo, 26 de octubre de 2014

Romper con el pasado



         Lo de romper con el pasado no es tan fácil como uno pudiera imaginarse en un  primer momento. Hay cosas que están atadas a ti de tal manera que es prácticamente imposible deshacerse de ellas y lo mismo pasa con las personas. Lo peor del caso es cuando se trata de personas y cosas a la vez. Veamos un ejemplo: ¿Cómo me libraría yo del energúmeno de mi cuñado que me persigue sin descanso para partirme la cara y de la deuda de cinco mil euros que tengo con él?

sábado, 25 de octubre de 2014

Veinticinco aniversario



María había cambiado mucho en los últimos veinticinco años. Había retocado tanto su anatomía que poco o nada tenía que ver con aquella chica delgaducha que se fue a Buenos Aires cuando destinaron allí a su padre como agregado comercial de la Embajada. Ahora, a través de una red social, una antigua compañera del Instituto la había localizado en Estados Unidos, donde residía desde unos años atrás, y por esa razón estaba bajando del avión para reunirse con sus compañeros y compañeras y celebrar el veinticinco aniversario de su graduación.
Le habían dicho que Paco Morales, el “ligón del Insti”, era el encargado de ir a recogerla al aeropuerto.
Buscó entre la gente que había en la terminal para tratar de identificarle aunque dudaba mucho que pudiera hacerlo después de tanto tiempo. Miró y remiró por si había alguien que llevase un cartel con su nombre pero nada, no había carteles, bueno sí, allá casi al final, un tipo no dejaba de mirarla: gordo, calvo, con un traje gris arrugado y zapatos marrones. ¡Qué lástima!, pensó, ¡hay que ver como había cambiado con el tiempo el chico que se las llevaba a todas de calle y por el que suspiraba alguna que otra profesora joven y también otras menos jóvenes!
En estas disquisiciones andaba cuando escuchó que alguien a su espalda la llamaba por su nombre:
“¡María!”
Se volvió rápidamente y se encontró a un señor que estaba pero que muy bien, con el pelo un tanto canoso que hacía un  juego perfecto con sus preciosos ojos grises y lucía una barba bien cuidada que enmarcaba perfectamente aquella sonrisa encantadora que nunca había podido olvidar. Se dirigió de nuevo a ella para decir:
“Ya sabía yo que eras tú aunque de frente no te hubiera reconocido…”

miércoles, 22 de octubre de 2014

Taller de escritura



         Este pasado lunes comencé un taller de escritura que está dirigido por la novelista Matilde Cabello, gaditana de nacimiento y cordobesa de adopción. Lo integramos trece personas de muy diferentes edades aunque predominamos los menos jóvenes (en edad). Por sexos la cosa está muy desnivelada porque sólo tres somos del género masculino.
         La primera sesión fue simplemente una toma de contacto en la que la ponente nos hizo un sucinto resumen de lo que pretende llevar a cabo con nosotros.
         Serán encuentros quincenales de hora y media aproximadamente desde ahora hasta el mes de junio del próximo año y ya llevo tareas para la siguiente sesión del 3 de noviembre.
         Espero que el fruto del taller se vaya reflejando en mi manera de escribir a lo largo de este tiempo tanto en la forma como en los contenidos.

lunes, 20 de octubre de 2014

¿La vista engaña?



─Si no lo veo, no lo creo.
─¿Pero qué has visto?
─Algo increíble.
─¿Pero qué fue?
─No te digo que no me lo puedo creer.
─Sí, pero tú lo viste.
─La verdad es que ya no estoy tan seguro de haberlo visto.

domingo, 19 de octubre de 2014

Sabía el refrán



¡Desde la barrera, desde la barrera!, ya sé que los toros se ven mejor desde la barrera y al toro le veo perfectamente, viene detrás de mí pero ¿dónde está la barreraaaa?

sábado, 18 de octubre de 2014

Soliloquio



Los niños solos y sin merendar, la cena sin hacer, la ropa en la lavadora y sin tender, los platos sin fregar, mi suegra esperándome para que la lleve al dentista y mi mujer a punto de llegar del trabajo.
¿Quién me mandaría a mí que probara el laberinto nuevo del parque de atracciones?

viernes, 17 de octubre de 2014

El problema de Evaristo



Evaristo se acababa de prejubilar después de haber trabajado durante cuarenta y tantos años a ocho horas diarias en una gasolinera perdida en el fin del mundo. Un trabajo monótono y aburrido, (el camión cisterna del suministro de carburantes aparecía una vez al año debido al casi nulo consumo de los escasos clientes que paraban en la gasolinera), tan aburrido que no tenía ni con quién hablar ni dónde gastar el dinero que ganaba por eso lo fue invirtiendo en una pequeña ciudad de la costa donde compró un apartamento y lo fue dotando de comodidades y de todos aquellos artilugios que pensaba sería interesante tener para distraer su tiempo de jubilado.
Ya contaba con un Smartphone, un Notebook y un E-reader, sólo le hacía falta hacerse con una Tablet que se la iba a autoregalar por navidades.
         Ahora era el momento de abrirse un Blog, una página en Facebook y otra en Twitter  para estar al día y comunicarse con el mundo, pero, (se sobresaltó), ¿tendría también que aprender inglés?

jueves, 16 de octubre de 2014

Advertencia inútil



Le volvió la espalda sin darle tiempo a más…
─ ¡No sigas por ese camino!, ─ le gritó su madre.
Pero no le sirvió de nada el aviso porque siguió adelante sin hacerle ni el más mínimo caso.
Es que era sordo y, de espaldas, no le pudo leer los labios.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Tengo hambre



Tengo hambre de tu alma,
de tus ojos, de tus besos, de tu voz,
tengo hambre de tu amor,
de tu vida, de tu risa, de tu llanto,
tengo hambre de tu encanto,
de tu nombre, de tus manos, de tus dedos,
tengo hambre de tus miedos,
tengo hambre de tener hambre de ti.

martes, 14 de octubre de 2014

Sensual / Sexual



Yo tuve el privilegio de guiarte
por caminos que tú no conocías.
Caricias, besos, placer y desafío
por el tiempo llevaron nuestras vidas.
Con los ojos cerrados recorrí
los diversos perfiles de tu cuerpo,
desde el cálido pecho protector,
hasta tu espalda dulcemente rematada
por la zona sensible de tu nuca
que se cubre el pudor con tus cabellos.
Cada vértebra besé, cada músculo lamí,
cada parte reavivaba el calor de mi deseo…
entregado a irresistible tentación
mientras mis labios probaron el sabor
del escondido tesoro de tu sexo.