domingo, 15 de marzo de 2015

Noche mágica



En un Teatro Coliseo lleno hasta reventar tuvimos la suerte de asistir a un espectáculo maravilloso.
         Comenzó el evento con la entrega de la insignia de la Peña Flamenca “La Soleá” y del cordobán conmemorativo junto con el ofrecimiento a cargo del flamencólogo Manuel Martín. A continuación tuvimos la suerte de ver y escuchar a esa figura que no pierde la energía y el salero a sus setenta y ocho años: me refiero a la cantaora malagueña Teresa “La Cañeta”. Y, por fin y como plato fuerte, nos llegó la fuerza y la técnica vocal del cantaor homenajeado que nos llevó de la mano por siguiriyas, tientos-tangos, bulerías y cantes de levante sin olvidar como es preceptivo la reina de los cantes: la Soleá.
         Todavía esta mañana resuenan en mis oidos los cantes que desgranó Miguel Poveda. ¡Gracias Maestro!

sábado, 14 de marzo de 2015

Con este relato se completa la colección



         Este es el décimo y último relato para completar “Criaturas de la noche”. Lo podéis leer pulsando en la pestaña “Una vieja conocida”. Espero que se os encoja un poco el ánimo. (Es broma).

jueves, 12 de marzo de 2015

Recuerdos: Mi tío Luis



Era el hermano de mi padre y dos años menor que él. Se casó bastante mayor para lo que era costumbre en aquél tiempo con mi tía Sierra y tuvieron tres hijos: Ángela María, María Isabel y José Luis.
Era muy niñero y, como yo fui el único sobrino durante cuatro años, él me llevaba a todos los sitios para presumir de sobrino ante sus amistades y sus compañeros de trabajo. El cariño era mutuo porque desde siempre fue mi tío favorito.
Con él aprendí a montar en bicicleta pues tuvo la paciencia que no tenía mi padre para aguantarme durante todo el tiempo que duró el aprendizaje que, realmente, no fue mucho sino sólo un par de días.
Cuando hice la Primera Comunión me paseó por las casas de todos los familiares y amigos para que me regalaran dinero como era costumbre.
En mi adolescencia y, sobre todo, en mis primeros años de juventud en los que estaba de dinero más tieso que la varilla de un cohete, era una bendición encontrarme con él pues tenía garantizado que me invitaría a algo y además lo acompañaría con algún billetazo de veinte duros que me daría para poder salir con los amigos unos cuantos días.
Con cuarenta años más o menos se quedó parado y buscó trabajo hasta en Barcelona y, cuando estaba más desesperado, encontró un nuevo puesto de trabajo en Córdoba con lo que milagrosamente se solucionaron sus problemas.
Una vez me llevó a volar en una avioneta de fumigación de la empresa y pasé tanto miedo que he tardado muchos años en decidirme a viajar en avión.
Cuando estaba soltero me llevaba de perol con sus amigos el día de San Rafael.
Era tan buena persona que jamás le vi enfadarse con nadie ni hablar mal de los demás pero, al igual que mi padre, se fue demasiado pronto.

martes, 10 de marzo de 2015

Prisionero



Prisionero sin rejas ni barrotes
sin imaginación ni fantasía
con la prosaica realidad a mis espaldas
dejo escapar la vida sin sentido
y no encuentro la llave de esta celda
que me tiene varado, adormecido.

Sácame de una vez sin que me agote
no sé por ello cuanto te daría,
llévame por favor junto a las faldas
de la montaña donde yo he nacido,
mis grilletes con ella me los sueldas
que allí quiero morir, agradecido.

sábado, 7 de marzo de 2015

Criaturas de la noche



         Así se llamará la colección de relatos a la que pertenece entre otros el que acabo de publicar y que podréis leer pulsando en la pestaña correspondiente a “Un amigo demasiado misterioso”.
         Espero vuestros comentarios. ¡Gracias por leerme!

viernes, 6 de marzo de 2015

Buenas noticias



Hoy he recibido una buena noticia: mi relato “La gárgola” (que podéis leer en la pestaña de arriba a la derecha) ha sido elegido como finalista en el Concurso de relatos de GrupMTM y será publicado por Serial Ediciones en breve. Por otra parte mi mini-relato “Quien avisa… “ del día 6 de febrero será publicado en la antología correspondiente al concurso “Pluma, tinta y papel” de la Editorial Diversidad Literaria.

jueves, 5 de marzo de 2015

Verde



Verde, verde de la hoja,
verde del pájaro aquél,
verde de la hierba verde,
verde mi verja pinté.
Verde el color de la envidia,
verde color de esperanza,
verde el color de tus lazos,
verde el color de tu falda.
Verde color de mis sueños,
de mi tierra, de mi casa,
verde y blanco, blanco y verde
la bandera que me abraza

miércoles, 4 de marzo de 2015

Esa voz interior



─Antonio, soy la voz de tu conciencia: “No fumes”.
─Lo intentaré.
─Antonio, soy la voz de tu conciencia: “No bebas alcohol”.
─Vale, vale, lo intentaré.
─Antonio, soy la voz de tu conciencia: “No trasnoches”.
─Oye, ¿tú nunca te pones afónica?

martes, 3 de marzo de 2015

Un nuevo relato largo



         Inicio una serie de relatos de tamaño medio-largo que tienen de común una temática relacionada con esos seres que afloran en las noches de luna llena.
El primero de ellos lleva como título: “Ella no era lo que yo suponía” y lo tenéis en la pestaña correspondiente arriba.
         Espero que os guste.

domingo, 1 de marzo de 2015

28 de Febrero



         Era el 4 de Diciembre de 1977 cuando me eché a la calle por primera vez para pedir la Autonomía de mi Tierra. Aún conservo la bufanda con la bandera verde y blanca que compré para asistir a la manifestación que comenzó junto al Hotel Meliá de entonces y recorrió Paseo de la Victoria, Ronda de los Tejares y Cruz Conde para llegar a las Tendillas donde un puñado de descerebrados se puso a meter miedo dando tiros (afortunadamente al aire) tratando de disolver al Pueblo Soberano que pedía lo que era de justicia.
         Desde entonces he cantado el Himno de Andalucía en múltiples ocasiones pero no cabe duda que cuando más lo siento y disfruto es en momentos como el de ayer después del acto de entrega de las Medallas de la Ciudad de Palma del Río y de los nombramientos de hijos adoptivos y predilectos. Se me pone la carne de gallina al recordarlo ahora tal como me sucedió mientras lo cantaba.
         ¡¡Viva Andalucía!! fue el grito final… y yo añadí también en voz muy alta: ¡¡LIBRE!!