domingo, 10 de agosto de 2014

Sabía demasiado



         Siempre tenía una respuesta para cualquier problema y, además, era la solución correcta. Aunque nunca hizo alarde de sus conocimientos, siempre había alguien que procuraba menoscabar su valía. Llegó a sentirse tan solo y tan maltratado por los que le envidiaban que decidió hacerse el tonto el resto de su vida y… lo consiguió.

viernes, 8 de agosto de 2014

El Santo de mi madre



         Aunque hace ya bastantes años que la Iglesia Católica cambió el día de Santa Isabel reina de Hungría al 4 de Agosto mi madre seguía celebrándolo el día 8. Recuerdo cuando ella no era demasiado mayor que lo celebraba en Estepona con sus amigas entre las que había otras dos Isabeles. Se lo pasaban muy bien sin los maridos y se ponían de grana y oro a base de mariscos y pescaíto frito.
         Aunque desde hace dos años ya no lo puede celebrar no puedo menos que acordarme y decirle: ¡”Felicidades, Isabelita”!

jueves, 7 de agosto de 2014

¿Por dónde empezar?



         Entraban y salían sin que el flujo decreciese un instante. Su movimiento parecía obedecer a una música inaudible o a un patrón de conducta fuertemente implantado en sus cerebros. Arístides les estaba observando desde hacía ya más de dos horas y su fascinación era tal que casi había llegado a olvidar el verdadero propósito de su presencia en aquella azotea desde donde podía dominar todo lo que ocurría en el edificio de enfrente. Una sonrisa sádica afloró en sus labios y pensó:
─ ¿Empiezo por los que entran o por los que salen? ─ Y tiró del cerrojo de su Kalashnikov.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Difícil de explicar



Albino y Julián caminaban como de costumbre manteniendo una animada conversación. Iban tan inmersos en el tema que debatían que no observaron como una tormenta de grandísimas proporciones se aproximaba a toda velocidad tal como era habitual en aquellos lares del trópico.
El estruendo del primer trueno les hizo volver a la realidad de golpe y porrazo. Rayos y centellas caían por todas partes a su alrededor. Con el corazón en un puño corrieron hacia la marquesina de un bar con el fin de guarecerse pues, además del aparato eléctrico, había comenzado a llover de forma torrencial.
El camión de los perritos calientes aparcó junto al bar donde estaban los dos amigos porque el conductor no podía ver bien a causa de la lluvia. Era un furgón que se abría por un lateral formando un mostrador y encima del vehículo llevaba un gran perro de plástico con la boca abierta y la lengua fuera.
Como quiera que la lluvia arreciara y la marquesina que les protegía era bastante estrecha, intentaron entrar dentro del bar pero era casi imposible por la cantidad de gente que ya estaban dentro. A duras penas Julián consiguió entrar pero a Albino le fue totalmente imposible por lo que, sin pensarlo dos veces, se encaramó al camión y se metió dentro del perro.
El conductor decidió cambiar de sitio porque llovía algo menos y podía ver por donde iba pero Albino, cuando sintió que su refugio se movía, intentó salir y se le enganchó un pie dentro con lo que se quedó colgando de la boca del perro.
Julián que contemplaba la escena boquiabierto pensó para sus adentros:
Y ahora cómo le explico a su mujer que se lo ha llevado un perro en la boca.

martes, 5 de agosto de 2014

Falta de previsión



La cosa no pintaba nada bien para Anselmo. Le habían entrenado durante más de seis meses y su nivel de aprovechamiento había sido excelente de tal manera que era capaz de abatir con su fusil de mira telescópica cualquier cosa que se moviera a trescientos metros de distancia.
Le trasladaron a su puesto de francotirador cuando aún era de noche pero… ellos habían llegado antes y, en cuanto clareó, las balas comenzaron a silbar sobre su cabeza y no había manera de asomarse.
¿Alguien sabe cuánto tiempo le suele durar la munición al enemigo?, porque eso no se lo habían enseñado.

domingo, 3 de agosto de 2014

Para escribir bien



─ ¿Qué hay que hacer para escribir bien, maestro?
─ Hay que escribir todos los días.
─ ¿Aunque lo que escriba no esté bien?
─ Lo borras y vuelves a escribir
─ ¿Y si retoco lo que está mal escrito?
─ Entonces puede ser que sea bueno.
─ ¿Y si no lo es?
─ Te he dicho que si es malo que lo borres.
─ ¿Y aunque todo lo que se me ocurra no sea más que una basura?
─ Lo borras y ya está.
─ Pues hay quienes no escriben mas que tonterías y encima las publican.
─ Eso es porque tienen dinero, no porque tengan talento.
─ Entonces, ¿es mejor tener dinero que tener talento?
─ Lo mejor es tener paciencia, mucha paciencia y tú estás acabando con la mía.

viernes, 1 de agosto de 2014

¡Vaya tela!



Pues, según parece, la cosa no estaba tan clara como yo creía y las consecuencias que podían derivarse del asunto no eran, ni mucho menos, controlables.
Y Vds. dirán: ¿A qué se refiere éste cuando dice que la cosa no estaba clara? Pues bien haré un esfuerzo de memoria y se lo contaré con el mayor número de detalles posibles.
Hace ya bastante tiempo mi amigo Agustín se echó una novia que se llamaba Eduvigis. La chica era bastante agraciada a pesar de su nombre y era bastante simpática y culta por demás pero a mi amigo se le atravesó el padre de la muchacha que, la verdad sea dicha, era un tío insoportable que además se creía gracioso y sometía al bueno de Agustín a todo tipo de bromas pesadas e incluso de mal gusto.
Mi dilecto amigo decidió que había llegado a ese punto en que el vaso rebosa y se dicen cosas que luego uno se arrepiente de decirlas pero ya no admiten camino de vuelta y así, con todo el veneno que tenía acumulado contra el que había de ser su suegro en el futuro, le largó después de soportar estoicamente una de sus bromas:
¿A Vd., que presume de ser tan listo, no le da vergüenza haberle puesto a su hija un nombre tan horrible? ¿Es que quiere espantarme ya que no me asusté con el nombrajo?
La pobre chica que presenciaba la discusión, en un arrebato de amor filial, tomó partido por su progenitor y le soltó a su novio un bofetón que se oyó hasta en la China.
Agustín, decepcionado por la actitud de ella, comenzó a largar de lo lindo acerca de intimidades del noviazgo y demás cosas que nunca se deben decir, se dio media vuelta y salió dando un portazo que casi saca la puerta de las bisagras.
Esa es la historia y juzguen Vds. si no es para que yo pensara que la cosa estaba totalmente finiquitada. Pues no, ahora resulta que el padre de la chica llamó por teléfono a mi amigo para decirle que le perdonaba la broma que le había gastado y que, cuando analizó fríamente lo sucedido, comprendió que sólo se  había tratado de una broma para compensar las muchas que él le había gastado a mi amigo Agustín…, pero no queda ahí la cosa sino que mi amigo ha tragado el anzuelo y hasta ha puesto fecha para la boda.
Desde luego hay quienes se merecen con creces lo que les pase.

jueves, 31 de julio de 2014

Justo a la mitad del verano



Ya estamos a mediados de verano y, afortunadamente, las temperaturas, salvo algunos días aislados, no han sido tan agobiantes como en otras ocasiones.
No se me olvidan esos periodos de quince o incluso veinte días seguidos en los que el termómetro no bajaba de los cuarenta grados a la sombra.
Ya sé que aún es pronto para hablar pero aunque vengan días calurosos, que pueden venir, al menos nos hemos quitado de encima la mitad de la canícula estival.
¡Suerte con la parte que nos queda!

domingo, 27 de julio de 2014

Mala memoria



Yo no sé si he tenido un lapsus pero lo cierto es que, en determinados momentos, no me acuerdo de nada ni de nadie y, para más INRI, cada vez me pasa con más frecuencia, por ejemplo:
Iba paseando con una compañera (que es de lo más cariñosa) y, cuando volví a casa, mi mujer me recriminó que no le dije ni adiós cuando nos cruzamos con ella. Menos mal que no me preguntó de dónde veníamos porque, seguramente, se me habría olvidado…
Por cierto, ¿por qué decía yo que había tenido un lapsus?

viernes, 18 de julio de 2014

Genial



         Anoche se inauguró la adaptación que se ha hecho de la explanada de la antigua Alcazaba. Tanto la Concejala de Cultura como el Alcalde presentaron el espacio donde nos encontrábamos, la una haciendo una referencia histórica y el otro mostrando las posibilidades que para la realización de futuros eventos puede tener, pero lo más jugoso y principal nos aguardaba al final de sus disertaciones: un concierto de jazz que, aunque nos supiera a poco, no podría calificarlo sino como “genial”. Dos músicos de primera fila: el saxofonista Tom Hare y el pianista Melvin Peters nos hicieron vibrar con su swing interpretando magistralmente desde un tema clásico como Summertime hasta una pieza de música española como fue la versión jazzistica del Concierto de Aranjuez del maestro Rodrigo que en el piano de Melvin Peters alcanzó una nueva dimensión.
         Lo dicho, estos son los momentos que quedan para siempre en el recuerdo.