viernes, 5 de diciembre de 2014

Recuerdos: Juan "Raya Ancha"



Tal vez pueda ser éste el epígrafe bajo el que vaya publicando diferentes entradas relacionadas con mis recuerdos de juventud.
Hoy me he acordado de Juan Atienza, un buen amigo de mi padre al que llamaban cariñosamente “Juan Raya Ancha” porque era calvo de solemnidad y él, en broma, presumía de que no lo era sino que se hacía la raya demasiado ancha. Era un hombre simpático y agradable que se dedicaba al bobinado de motores eléctricos pero cuando ese tipo de trabajo se vino a menos a finales de los sesenta, puso un pequeño bar en la calle Magistral Seco de Herrera del barrio cordobés de la Ciudad Jardín.
         Sólo había bebidas y tapas frías pero destacaba una tapa cordobesa cien por cien que antiguamente solía tomarse en el Círculo Mercantil como bien dice el romance a Córdoba del desaparecido Pepe Marchena: “El huevo a la pastora”.
         Con este nombre tan rimbombante se hacía referencia a medio huevo duro con ensaladilla rusa y salsa de tomate.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Volver a casa



Preguntó en todas partes pero nadie supo darle norte acerca del paradero de su antiguo vecino. Muchos ni siquiera se acordaban del aspecto que tenía últimamente. Alguno llegó a decirle que esa persona no vivía ni había vivido nunca en el viejo caserón de la esquina, pero seguramente se debía a que eran recientes en el barrio.
En vista de la falta de noticias decidió probar en la oficina del censo municipal:
─ ¿Cómo dice que se llamaba su amigo?─ Preguntó mecánicamente la funcionaria que le atendió.
─ Ambrosio Mendizábal Atienza ─ Contestó y añadió ─ Pero no era mi amigo, sólo se trata de un conocido.
─ ¿Y dice que vivía en la esquina de Avenida de la Corriente con la calle Malmetida?
─ Sí, al menos cuando éramos niños vivía allí, pero luego me fui a otro sitio, perdimos el contacto y no he vuelto hasta el viernes pasado…
─ Pues aquí no consta ningún Ambrosio Mendizábal Loquesea en esa dirección ─ Le interrumpió la señorita.
─ ¿Está Vd. segura? ─ Inquirió
─ Por lo menos en el censo informatizado no aparece, tal vez en el archivo donde están los censos antiguos…
─ ¿Y ese archivo dónde está? ─ Volvió a preguntar al borde del desaliento.
─ En la segunda planta, pero no creo que encuentre Vd. nada… son censos de hace más de cien años.
─ ¡Tanto tiempo he estado fuera!

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Cita



Tu voz sonaba al otro lado del teléfono:
“Regálame una noche de amor apasionada
que esta noche quiero ser sólo tuya
para vivir de nuevo aquel encuentro
en el que nos lo perdonamos todo
cuando por vez primera
sin prisas nos amamos
y ardieron nuestros cuerpos
fundiendo nuestras almas”.
Te contesté:
“Ven pronto, no pierdas ni un instante,
impaciente te espero apasionado”.
Veinte veces bajé al piso de abajo
pretendiendo escuchar tus pasos fuera.
Ahora sí, ahora he sentido tu llamada
y volviendo mis pies sobre mis huellas...
trepidante bajé de dos en dos las escaleras,
trémula y torpemente abrí la puerta
y tú estabas allí radiante y bella.

martes, 2 de diciembre de 2014

Miedo escénico



         Le avisaron por el interfono que acababan de abrir las puertas. Se le vino el estómago a la boca. Trató de calmarse pensando que, tal vez, no viniera nadie, pero sabía que era un pensamiento absurdo puesto que se habían vendido todas las entradas. Miró por el pequeño descosido del telón y su pulso se aceleró hasta lo inimaginable: la gente entraba atropelladamente para poder elegir un buen sitio pues las localidades no eran numeradas.
En el patio de butacas no cabía un alfiler y la platea estaba a punto de llenarse por completo. Estaba perdido sin remedio posible. La angustia le atenazaba la garganta y luchó por tragar saliva para que la voz no le fallase al dirigirse al público que abarrotaba ya la sala.
Al fin y al cabo no tenía más remedio que salir a escena y explicarles que lo del recital de Julio Iglesias sólo era una burda mentira.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Noche de Mayo



La nostalgia palpita en cada instante
de esta noche de mayo calurosa
en que de nuevo me siento reavivado.
Demasiado lentas son sus horas
de madrugada insomne y agitada
“menage à trois” tenemos con la luna
que nos alumbra como falsa aurora
y disfrutamos vigorosamente
el flujo y la humedad del tórrido deseo
mezclado con aromas especiados
de cítrico de lima y de miel pura.
Esta roja oleada de fuego pronto cede
dando paso a placeres y a goces infinitos
que llevan al orgasmo que nos deja agotados
para caer en brazos de Morfeo
que nos acuna hasta que el sol se viene.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Ayer



         Ayer fue un día especial porque mi amigo Schevi celebró la obtención de su título de Licenciado en Derecho, carrera que tuvo que abandonar cuando comenzó a dedicarse en cuerpo y alma a la política local. Fue una reunión de gentes que hacía ya un tiempo que yo no veía y por eso fue de lo más gratificante para mí y, supongo, que para todos y todas quienes asistimos al evento. Este tipo de cosas entrañables son las que, en unos tiempos dominados por la corrupción más abyecta y por las traiciones de políticos y mandamases, digo este tipo de cosas son las que hacen que, al menos por unos momentos, nos sintamos de nuevo personas en todo el sentido de la palabra y, sobre todo, personas felices. ¡Gracias por todo, Schevi!

viernes, 28 de noviembre de 2014

Fuera de la ciudad



Placentero y amable es el vivir
en medio de un vergel lleno de plantas,
de cantos de jilguero y chamarín
que te saludan cada amanecer
cuando despiertas.
Entre flores transcurre tu existir,
te envuelven en olores y fragancias
de la Dama de Noche y del Jazmín
que te embriagan al anochecer
cuando te acuestas.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Yo quiero ser poeta



La rima no me amó
y el verso quiso
escapar de mis manos,
de mi alcance,
y lo hice libre
para que de este modo la poesía
fuera libre también como la prosa,
sin fajas, sin sostenes, sin ligueros
que oprimen su existir,
que la aprisionan
en corsés puritanos, inflexibles.
Quiero hacerla madura, independiente,
sin ataduras, soberana, suelta
y ser su paladín, su valedor,
ser un poeta.


miércoles, 26 de noviembre de 2014

Donde ponía el ojo…



         Llegó al dentista con el miedo metido en el cuerpo. Había sólo otra persona en la sala de espera así que, cuando la hicieron pasar, se quedó a solas con sus temores.
         Era tal su preocupación que decidió mirar a través de la cerradura lo que acontecía en la otra habitación con el fin de intentar tranquilizarse.
         Al cabo de observar durante un rato y comprobar que no se oían gritos y se veía que el otro paciente no braceaba ni intentaba levantarse de la camilla comenzó a sentirse mejor y a liberarse poco a poco de la tensión nerviosa que llevaba soportando durante todo el día…
         ─ ¡El siguiente! ─ Dijo la enfermera abriendo la puerta de pronto.
Pudo comprobar en carne propia que la puerta se abría hacia afuera.

martes, 25 de noviembre de 2014

Hay gente pa tó



         Desde hacía un cierto tiempo se había dado cuenta que le gustaba la soledad y por más que, tanto los amigos como sus propios padres habían tratado de quitárselo de la cabeza, no consiguieron nada y es que Melquiades era de los de ideas fijas.
Le acosaron con miles de argumentos pero todo fue en balde, al final lo hizo sin darle conocimiento a nadie: Se casó con la Sole aunque ella era tuerta y fea de solemnidad pero tenía un ojo pa buscar espárragos que ya, ya…