jueves, 4 de diciembre de 2014

Volver a casa



Preguntó en todas partes pero nadie supo darle norte acerca del paradero de su antiguo vecino. Muchos ni siquiera se acordaban del aspecto que tenía últimamente. Alguno llegó a decirle que esa persona no vivía ni había vivido nunca en el viejo caserón de la esquina, pero seguramente se debía a que eran recientes en el barrio.
En vista de la falta de noticias decidió probar en la oficina del censo municipal:
─ ¿Cómo dice que se llamaba su amigo?─ Preguntó mecánicamente la funcionaria que le atendió.
─ Ambrosio Mendizábal Atienza ─ Contestó y añadió ─ Pero no era mi amigo, sólo se trata de un conocido.
─ ¿Y dice que vivía en la esquina de Avenida de la Corriente con la calle Malmetida?
─ Sí, al menos cuando éramos niños vivía allí, pero luego me fui a otro sitio, perdimos el contacto y no he vuelto hasta el viernes pasado…
─ Pues aquí no consta ningún Ambrosio Mendizábal Loquesea en esa dirección ─ Le interrumpió la señorita.
─ ¿Está Vd. segura? ─ Inquirió
─ Por lo menos en el censo informatizado no aparece, tal vez en el archivo donde están los censos antiguos…
─ ¿Y ese archivo dónde está? ─ Volvió a preguntar al borde del desaliento.
─ En la segunda planta, pero no creo que encuentre Vd. nada… son censos de hace más de cien años.
─ ¡Tanto tiempo he estado fuera!

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