lunes, 27 de abril de 2015

No se acepta la devolución



─Vd. me dirá…
─Me llamo Ramón Ramírez.
─¿Y bien?...
─Vengo a devolver el rabo del perro de San Roque.
─Pues haga Vd. el favor de volverse por donde ha venido.
─¿Y por qué?
─Porque si devuelve el rabo nos cargamos el trabalenguas.

domingo, 26 de abril de 2015

El colmo



Aquello fue la gota que colmaba el vaso. Nunca había resistido tanto tiempo sin perder los papeles pero la cosa no era baladí y es que la paciencia tiene un límite y la suya lo había alcanzado con creces. No iba a permitir que le volviera a llamar,… se levantaría de la cama y se iría a trabajar porque ¡menudo era él!...

sábado, 25 de abril de 2015

Las prisas no son buenas



Lo quiso hacer tan deprisa que no tuvo tiempo de avisar a nadie, ni a los invitados, ni a los padrinos, ni al oficiante, ni siquiera a su novia y no le quedó más remedio que casarse él solo.

viernes, 24 de abril de 2015

Tonto de nacimiento



      Decididamente parecía tonto de nacimiento… con esa cara que ponía cuando se le caía la baba mirando el Belén.

miércoles, 22 de abril de 2015

Cambio de latitud



         Abro una nueva pestaña en el blog para presentaros un nuevo relato de tamaño medio. Últimamente me he dedicado más al formato corto e incluso extracorto pero pienso que ya era el momento de volver a mis principios.
         A la vez estoy inmerso en un proyecto que comenzó con la escritura de un cuento infantil pero se está convirtiendo en una pequeña colección de cuentos que verán la luz en el blog dentro de no mucho tiempo.
         En fin, espero que os guste el relato “Cambio de latitud”.

lunes, 20 de abril de 2015

Flores del jardín 1


Ya tenemos las primeras rosas en el jardín. 




También están en flor el Espino de Fuego y las Capuchinas.  


 
Y, como residuo de la floración invernal, aún quedan estos dos Narcisos que se dan la espalda.


domingo, 19 de abril de 2015

Cuentos para soñar



         Llevaba ya un rato sin dormirse esperando que su madre le leyera un cuento. Apagó la luz y en ese mismo instante sintió los pasos de su madre que entró en su habitación y se sentó en el sillón que había a la cabecera de su cama.
─ ¿Estás dormido? ─ Dijo con voz queda.
─ No, te estaba esperando.
─ Hoy te leeré el cuento de Rigoberto:
“Rigoberto era un niño feísimo pero que tenía tan buen corazón que todo el mundo le quería muchísimo. Un día alguien le habló del río que pasaba por la ciudad y decidió ir a verlo aunque tendría que caminar al menos dos días para llegar a la carretera y allí coger el autobús… “
─ Juanito, poco a poco, dejó de oír la voz de su madre y se quedó dormido como un tronco.
─ Juanito, ¿estás dormido? ─ La voz de su madre le volvió a la realidad.
─ No, no, mamá, estoy despierto.
─ Entonces te leeré el cuento de Rigoberto:
“Rigoberto era un niño feísimo pero que tenía tan buen corazón que… “
─ No, mamá, empieza por cuando Rigoberto vio al niño que estaba a punto de ahogarse en el río.
─ Pero, hijo mío, si eso está casi al final… ¿Y lo demás del cuento? ─ Protestó la madre
─ Es que lo demás ya lo he soñado.

viernes, 17 de abril de 2015

Sorpresa: La historia de ella



         Eran las tres y media de la madrugada cuando decidió que ya estaba harta de aguantar las borracheras de su panda de amigos y les dejó plantados diciendo que iba al tocador para retocarse.
         Efectivamente fue al servicio de señoras, se retocó un poco y salió pero directamente a la calle. Una densa niebla la recibió cuando puso el pié en la acera. Dudó unos momentos entre irse a casa andando entre la niebla o volver a entrar en el pub y seguir con lo mismo de antes; decidió marcharse a casa orientándose por la luz de las farolas que se filtraba con dificultad a través de la neblina.
         Después de andar durante más de una hora se sintió totalmente perdida en su propia ciudad. Se apoyó en un coche que estaba estacionado junto a una farola y, cuando iba a reemprender su errático camino, la correa de su bolso se enganchó en la manilla de una de las puertas y ésta se abrió. No se lo pensó dos veces y se arrellanó en la parte de atrás para descansar un rato. Se estiró para encender la radio del vehículo y puso música a un volumen tremendo, estaba cabreada y necesitaba algo fuerte que aunque parezca mentira la fue calmando y relajando poco a poco. Apagó la radio y mientras pensaba qué camino tomar para tratar de encontrar su casa, se quedó dormida.
         La radio a todo volumen la despertó de pronto y, cuando se estaba desperezando, abrió los ojos y se encontró con un chico en el asiento del conductor que la miraba con cara de sorpresa mayúscula.
─ ¡Pero qué haces aquí dentro! ─ Le gritó.
─ Perdona, pero te dejaste el coche abierto y con la niebla no era capaz de dar con mi casa…

jueves, 16 de abril de 2015

Sorpresa: La historia de él



Cuando abrió la puerta de su casa se dio cuenta de la niebla tan espesa que había aquella mañana. Sólo podía vislumbrar las luces de las farolas que permanecían aún encendidas. Orientándose por ellas avanzó hasta la glorieta donde dejó aparcado su coche por la noche. Era tal la falta de visibilidad que tuvo que pulsar su llave para ver las luces de los pilotos de su vehículo que se encendieron en respuesta al mando a distancia.
Abrió la puerta, se introdujo en el coche y puso el contacto para arrancar: La radio sonó con un volumen excesivo para lo que él acostumbraba a ponerla.
─ ¿Tan bebido estaba que llevé la radio a todo meter? Seguro que desperté a más de uno la noche anterior. ─ Pensó.
Bajó rápidamente el volumen del receptor y escuchó la descripción que la locutora hacía de una joven que había desaparecido y de la que no se sabía nada desde la pasada tarde. Le pareció que aquella descripción era tan simple que se podría aplicar a multitud de chicas jóvenes de la ciudad.
Sintió un ruido en la parte de atrás y se volvió al instante: Una chica como la que acababan de describir estaba desperezándose en uno de los asientos traseros.
─ ¡Pero qué haces aquí dentro! ─ Gritó mientras pensaba a toda máquina dónde podría haberla subido al coche.
─ Perdona, pero te dejaste el coche abierto y con la niebla no era capaz de dar con mi casa…

miércoles, 15 de abril de 2015

Nuevo libro en Arte Art



         Recién sacado del horno. Ya lo tenéis disponible en Arte Art. Se titula “De nuevo el Otoño” y es una colección de microrrelatos producidos durante esta Otoño pasado y parte del Invierno. Si tienes un compromiso para esta Primavera, regala cerámica o regala un libro artesanal. ¡Gracias por haber leído hasta aquí!