martes, 19 de septiembre de 2017

MEDITACIÓN VESPERTINA



Cuando la tarde se encamina hacia el crepúsculo
que pinta de color el horizonte,
es momento de recordar el día
que está a punto de irse y es entonces
cuando reflexionamos valorando
lo que dejamos de hacer y lo que hicimos.
Es una cavilación que nos aporta
satisfacciones y también algún reproche
que nos obligue a cambiar tal vez el rumbo
de todo lo que hacemos u olvidamos.

domingo, 17 de septiembre de 2017

POR QUÉ



Por qué las tardes del verano
se me hacen eternas,
por qué sus noches calurosas
me invitan a inventar
historias que, más tarde,
se convierten en versos
que se arrastran pesados
cual si fuesen reptiles
que están aletargados
pero no por el frío sino por el calor
que les hace ser torpes
en todo movimiento
y les hace cansino
su lento caminar.

jueves, 14 de septiembre de 2017

QUIERO



Quiero el verano que ya se marcha
y me acaricia por las noches con su brisa.
Quiero un otoño con flores lilas
en las enredaderas de mi patio.
Quiero saber pero no pregunto
o me quedo la pregunta en la punta de la lengua.
Quiero los días de sol radiante
pero, a veces, prefiero los nublados.
Quiero las noches de luna llena
y las estrellas que la llevan de la mano.
Quiero el azote del fuerte viento
mas la calma también la necesito.
Quiero querer,… quiero tantas cosas
que ni siquiera me atrevo a enumerarlas.

lunes, 11 de septiembre de 2017

TARDES DE SEPTIEMBRE



Los campos agostados del verano
regalan a Septiembre su luz dorada
que anuncia ya las tardes del otoño
próximas a llegar llenas de ocre
que pintará las hojas de los árboles
y las hará iniciar su último vuelo
con la brisa que nace en las mañanas.
Esa atmósfera diáfana y templada
que el pintor quisiera retratar
mas no se puede
porque siempre se dejará sentir
la falta de los múltiples aromas
que el aire tiene.

sábado, 9 de septiembre de 2017

UN JUEGO NUEVO



Olvidar los recuerdos,
desterrar pensamientos,
ignorar sensaciones,
esconder sentimientos.
Para poder escribir la nueva historia
donde no tiene cabida el sufrimiento,
para nunca olvidarnos del amor,
donde tienen importancia los momentos
que felices disfrutamos tanto ayer
y podemos hacer de nuevo nuestros.
Este juego se juega entre los dos
y no tiene instrucciones ni maestros,
se juega sin trampa ni cartón
y ganan siempre dos, te lo prometo.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Siempre hay solución



Las cosas no salieron como él hubiera deseado pero tampoco era para preocuparse demasiado, o, al menos, eso es lo que pensó en ese momento.
Lo peor vino después cuando tuvo que convencer a los demás de que el asunto tenía solución y la solución era tan buena o mejor que la que habían pactado de antemano pero nadie se tragó la bola y todos protestaron enérgicamente: tenían derecho a cobrar las horas extraordinarias aunque fuera a mitad de precio.
Sin más remedio tendría que echar mano de toda su capacidad de persuasión si no quería tener un problema insoluble de verdad y, directamente, les amenazó con el despido inmediato.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Un descansito



Durante unos días me voy a tomar un descansito en el blog y es que, estando próxima la celebración de la 2ª Feria Medieval de Palma del Río, me han encargado un pequeño entremés cómico para mi querida Asociación Cultural “La Cochera de Flores”.
Ya tengo esbozado el asunto y sólo queda escribir el texto y ensayar con el grupo lo que no es moco de pavo.
Espero que os guste cuando veáis la representación en la Feria Medieval.

sábado, 2 de septiembre de 2017

COMO EL AMOR PRIMERO



Quiero que seas mi papel en blanco
donde pueda escribir con mis caricias,
donde pueda llenarte con mis besos
porque quiero leerte con mis manos
como si fuera un ciego,
porque quiero borrarte con mi boca
los renglones torcidos,
los que nunca debieron escribirse,
los que hablan de odios y amarguras,
de penas o lamentos.
Quiero quererte plenamente
con la frescura del amor primero,
con el temblor de los primeros tocamientos,
con el deseo a flor de piel,
con la pasión que se desboca
y no obedece a ningún freno.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Epílogo



Adolfo releía por enésima vez la carta de María cuando unos golpes en la puerta vinieron a sacarle del bucle en el que se había metido su cerebro.
Abrió la puerta del estudio y allí estaba ella:
─ Don Adolfo, si Vd. tiene la bondad puede bajar cuando quiera al comedor que la cena ya está lista…
─ Menos guasa, Pepa, ni tanto ni tan calvo, que siempre hay medias tintas.
─ No le he entendido ni papa, pero si Vd. lo dice… Bueno, ¿sirvo la cena o no sirvo la cena?
─ Sí, ve sirviendo la cena que yo bajo en cuanto me lave las manos.
Adolfo, después de las abluciones, bajó al comedor y ambos cenaron en absoluto silencio.
─ Bueno, ¿es que no puedo enterarme de nada de lo que está pasando?─ Soltó Pepa que estaba ya a punto de sufrir un infarto.
─ Pues que la señorita María no tiene ni la más mínima intención de casarse conmigo. ─ Resumió Adolfo.
─ Entonces el problema ya está arreglado, ¿no?
─ La verdad es que no lo sé.
─ ¡Cómo que no lo sé! ─ Le remedó Pepa con guasa.
─ Pues sí, Pepa, no lo tengo tan claro. Sobre todo desde que estoy empezando a conocer a la señorita María, no lo tengo nada de claro…
Pienso que será mejor dejarlo aquí, mientras Adolfo sigue pensando en María y Pepa sigue pensando que él está loco de atar, aunque tal vez entre Adolfo y María pudiera contarse otra historia.

jueves, 31 de agosto de 2017

La carta



Adolfo y el cura se miraron como para decirse sin palabras lo que era evidente a todas luces, que tenía que tratarse de noticias sobre María.
El notario hizo un inciso, tomó aire y continuó su parlamento:
─ Esta mañana me ha llegado un envío postal con dos cartas dentro, una dirigida a mí y otra para don Adolfo a quien voy a hacer entrega de ella en cuanto les lea la misiva dirigida a mi persona que dice así:
“Muy señor mío:
En respuesta a la carta que Vd. me remitió el pasado lunes le confirmo que mi estado civil es el de soltera, lo cual espero que tranquilizará sobremanera a mi tío Matencio que supongo habrá sufrido con la duda durante todo este tiempo.
He de confesarle que yo sabía que mi prima Lucía estaba casada pero fui cobarde y no la delaté. Hablé con ella para tratar de disuadirla de que siguiera con el engaño pero fue imposible, ella me dijo que al final se sabría todo pero mientras tanto quería aprovechar para sacarle algo a don Adolfo.
Estoy profundamente avergonzada de mi actitud que no casa en absoluto con mi forma de ser.
Le envío otra carta personal para don Adolfo donde le doy toda clase de explicaciones. Hágasela llegar a la mayor brevedad posible.
Apenada, avergonzada y agradecida le saluda atentamente. María”.
Como quiera que Adolfo no hizo intención de leer su carta, los demás entendieron que quería leerla a solas. No obstante el notario se dirigió al joven y le dijo:
─ Espero que tendré noticias suyas para saber a qué atenerme en lo tocante al testamento de su señora madre. Ya sabe que queda menos de un mes para que se cumpla el plazo.
─ No se preocupe que, a la mayor brevedad, tendrá la información que necesita… y Vd. también, don Matencio, no crea que le olvido.
Salió escopeteado hacia su casa y, cuando entró, se encerró en el estudio después de indicar a Pepa que no estaba para nadie.
La pobre Pepa se quedó con la palabra en la boca pues llevaba todo el rato esperándole para preguntar sobre el asunto.
Adolfo abrió el sobre y sacó el único papel que había dentro. Comenzó a leer:
“Apreciado señor:
La verdad es que no sé muy bien cómo comenzar esta carta una vez sabido por Vd. la traición que supone el haberme callado lo de mi prima Lucía.
Sí quiero decirle que no he tenido ni tengo la intención de engañarle porque esa no es mi forma de ser y tampoco creo que Vd. se lo merezca pues le tengo por una persona buena y generosa o, al menos, eso es lo que me ha trasmitido mi tío Matencio.
Sé que el señor notario no les habrá leído el párrafo en el que explico que no me quiero casar con Vd. por el mero hecho de que así lo haya querido su madre, al fin y al cabo no nos conocemos de nada y sería una aventura innecesaria tomar el camino del matrimonio para desembocar quizás en un desastre del que saliéramos los dos perjudicados. A lo mejor, en un futuro, si nos conociéramos verdaderamente podríamos llegar a convertirnos en marido y mujer pero eso no pasará en el mes escaso que queda para que se cumpla el plazo que daba su madre en el testamento.
Espero que esta negativa mía, junto con el descubrimiento del estado civil de mi prima, sean justificación suficiente para dejar sin efecto la manda de su señora madre.
Deseando que comprenda mi situación le saluda afectuosamente. María.