jueves, 17 de agosto de 2017

La verdadera historia



La verdad es que Adolfo siempre había sido un pelele en manos de Doña Luisa, su madre, que era una señora de armas tomar y, como era hijo único, siempre había estado cobijado por las faldas maternas, lo cual no era malo para él ni mucho menos porque gracias a ello su vida había sido de lo más cómoda.
Nunca fue al colegio con los demás niños y niñas de su pueblo. Su madre, maestra en excedencia, se encargó de su educación. La Primera Comunión la hizo solo y la celebró con su madre pues en el pueblo no tenían más familia. Tampoco fue a la Mili, se libró por excedente de cupo o porque su tío Roque, el hermano de su madre, era coronel y le echó una mano, ¡vaya Vd. a saber!
De esta manera vivió como si estuviese metido en una campana de cristal que le protegía de las posibles amenazas del exterior, hasta que un buen día…
─ Adolfo, hijo mío, me acaba de llegar el resultado de las pruebas que me hice el otro día en la ciudad.
─ ¿Sí? ¿Y qué dice?
─ Pues nada, que tengo un cáncer y me voy a morir en menos de seis meses ─ Soltó Doña Luisa como quien no dice nada.
─ Pero mamá,… eso es… terrible, ─ consiguió decir Adolfo horrorizado.
─ No vayas a hacer un drama, Adolfito, que la que se va a morir soy yo. ─ Cortó por lo sano Doña Luisa.
─ ¿Y qué voy a hacer yo sin ti, mamá?
─ No te preocupes que eso lo tengo solucionado, cuando se lea mi testamento lo entenderás.
Decidió tomarse un descanso, la historia iba fluyendo de forma continua y pensó que todo salía a las mil maravillas, ya no escuchaba reproches de su conciencia y eso le animó a continuar…


martes, 15 de agosto de 2017

La fuerza del destino



Había tenido un día muy movido y estaba cansadísimo. Se acostó sin cenar siquiera y en pocos minutos dormía apaciblemente… o, al menos, eso es lo que parecía, pero de pronto comenzó a agitarse y despertó sentándose en la cama de golpe. Sus ojos se abrieron de par en par y su rostro se iluminó de repente. ¡Ya lo tenía! Lo acababa de ver clarísimo. Lo había soñado. Saltó de la cama y se dirigió rápidamente a su estudio donde el ordenador encendido le esperaba…
Se sentó y comenzó a escribir su relato:
Adolfo no sentía una especial atracción por Lucía pero, en vista de que debía hacer caso a los deseos de su madre, tendría que hacer de tripas corazón y casarse con ella…
No había solución pensó amargamente… ¿o tal vez sí? De nuevo le asaltaron las horribles dudas y su conciencia repitió las palabras de su maestro: ¡No, no y no! ¡Este relato es una auténtica porquería!
Abatido volvió a la cama e intentó en vano conciliar el sueño… El amanecer le sorprendió pensando en el asunto.

domingo, 13 de agosto de 2017

Cambio de parecer



No había apenas terminado de tomar su decisión cuando un impulso irrefrenable le hizo desistir de ella.
“Las cosas hay que pensarlas serenamente”. La frase de su maestro le golpeó con la contundencia de un uppercut que casi le dejó noqueado. Efectivamente, no había que tomar decisiones precipitadas e irreflexivas que, generalmente, no conducían a ninguna parte. Las cosas había que decidirlas con calma así que tomó el bloc en sus manos y se dispuso a comenzar de nuevo su narración…
Adolfo no estaba dispuesto a esperar más y decidió tirar por la calle de en medio. El asunto no estaba para medias tintas y lo mejor que podía hacer era dedicarse en cuerpo y alma a solucionar la papeleta que le habían dejado como herencia… (“Valiente marrón”, pensó para sus adentros). Pero, ¿y si comenzaba describiendo antes el paisaje que presidía toda la escena?...  ¡Vaya! ¡Otra vez las dudas!... Lo mejor sería parar y dejarlo para mejor ocasión.

viernes, 11 de agosto de 2017

Decisión drástica



A medida que el tiempo transcurría, Adolfo iba perdiendo la esperanza de alcanzar su objetivo. Siempre le habían asegurado que no debía eternizar las esperas porque sólo podría conseguir desasosiego e incertidumbre cuando lo que necesitaba su espíritu era embriagarse con el éxito para, de una vez por todas, dejar atrás el periodo de frustración en el que se encontraba inmerso desde hacía algún tiempo.
Comenzó pues a relajarse y a prepararse para asumir el nuevo descalabro cuando…
─ ¡No, eso no debe empezar así! ¡Esa no es una manera correcta de comenzar una novela! ¡Cuántas veces tengo que repetírtelo! ─ La voz de su conciencia le martilleaba el cerebro reproduciendo las palabras que su maestro le dirigía cada vez que le corregía un trabajo.
Adolfo no tenía claro ya nada porque los improperios de su maestro se  reproducían cada vez con más frecuencia y, si la cosa continuaba así, iba a tener que tomar una decisión drástica y dejar de escribir.

miércoles, 9 de agosto de 2017

DESPUÉS DE TANTO TIEMPO



Con los bolsillos llenos
de polvo del camino
y los zapatos rotos
de tanto caminar
me encuentro dolorido,
me encuentro atribulado,
no sé si tú me aguardas
después de tanto tiempo,
no sé si te habrás ido
para jamás volver.
Mi mano se resiste
a llamar a tu puerta,
mi corazón se muere
de tanto palpitar.
He vuelto a tus alcances
marcado por la vida
pero no estoy seguro
si debo reencontrarme
de nuevo con tu amor.

lunes, 7 de agosto de 2017

FELICIDAD



Vestir de nuevo tu alma de poesía,
vivir un sueño de amor y de belleza,
es recordar los pasos de tu vida,
es encontrar de pronto aquella puerta
que se abrirá delante de tus ojos
para mostrarte los días venideros
donde serás feliz y amada siempre
donde serás la dueña de tus actos
para elegir, para mirar, para decir,
para mostrar al mundo tu alegría
y pregonar que estás enamorada.

sábado, 5 de agosto de 2017

POEMA DE SILENCIOS



No correspondes, amor, con tus caricias,
te siento como fría e insensible
pues tampoco reaccionas a mis besos,
ni siquiera un temblor te ha delatado,
ni siquiera un rubor te tiñó el rostro.
Compones un poema de silencios
y yo quiero gritarlo sin palabras,
palabras que no encuentro sin sonido,
sonido que se queda en mi garganta
para ya nunca más decir tu nombre,
para ya nunca más decir “te quiero”,
para envolverme en un sudario de silencio
y morir junto a ti, morir contigo.

jueves, 3 de agosto de 2017

FLORES



Flores blancas, adornos funerarios,
que viven en los tristes cementerios
reflejando en las noches de Luna
su fría luz, metálica, lechosa,… cadavérica.
Flores rojas, la rosa y el clavel,
que pintan los colores de las ferias
adornando el cabello y el ojal
de las bellas mujeres y sus hombres.
Flores grandes y flores diminutas,
flores bellas y flores olorosas,
flores, flores,… flores y más flores
azules y amarillas o naranjas,
flores frescas y flores que se ajan
y violetas en la Semana Santa.

jueves, 27 de julio de 2017

DEPRESIÓN



En una noche oscura como el miedo,
donde nada se ve y nada se oye,
comienza este camino sin retorno
que me lleva al morir que nunca llega
dejándome infeliz, sin esperanzas,
sin nada que buscar pues nada encuentro
y me obliga a pensar si no es más cierto
que el vivir es la fuerza que me salva.