martes, 28 de marzo de 2017

DESVELADO



Si mis manos se mueren por tocarte
y mis labios se mueren por besarte,
qué no harán mis suspiros sin los tuyos,
qué no harán mis caricias sin tu cuerpo.
Es tu carne la que me vuelve loco
y me hace sentir locos placeres,
la que me incita a devorarte toda
si me desvelas en medio de la noche.
Enciendes en mi alma mil pasiones
que no puedo acallar aunque lo intento,
pero es intento leve como el viento
que se hace brisa suave en ocasiones
mas me deja agotado y sin aliento.

domingo, 26 de marzo de 2017

El sueño de Caín



Se miró a sí mismo, todo su cuerpo cubierto de sangre y su mirada quedó estática observando la quijada del burro que, ensuciada con jirones de piel sanguinolenta, tenía agarrada con su mano izquierda y que soltó de inmediato como si le quemara. Su entrecortada respiración le estaba abocando a un ataque de ansiedad y se dejó caer de rodillas en el suelo junto al cuerpo exánime de su hermano Abel al que no dirigió ni siquiera una furtiva mirada. Se tumbó en posición fetal e intentó relajarse cayendo en un sopor que le llevó hasta un agitado sueño:
“Esa luz fría y plateada me impide ver el paisaje que me rodea… lo llena todo con su resplandor… Vislumbro una figura que me resulta conocida: mi hermano,… sí, mi hermano Set,… mi querido hermano… él nunca me critica ni me afea mi comportamiento… le quiero… aquél es Adán, mi padre, le reconozco porque va con la cabeza baja,… desde que salimos del Paraíso siempre mira al suelo, avergonzado, y aquella bella mujer es Eva, mi madre, ella quiere ser feliz incluso aquí, en el Valle de Lágrimas como ella llama a este lugar,… pero hay algo más… no, eso no es nada… sólo un bulto informe, sanguinolento y putrefacto,… debe ser un despojo de la caza de ayer… que aún no se han comido los buitres… Me voy sintiendo mejor cada minuto que pasa,… no sé porqué estaba tan agitado… debe ser el calor… sí, hace mucho calor… pero también hace mucho frío,… ¡cómo es posible!... y esa voz que me llama,… debe ser mi imaginación… ¿quién me va a llamar ahora?... pero insiste en llamarme y no quiero prestarle atención… No es la voz de mi padre… tampoco la de mi madre… las reconocería en cualquier lugar… tampoco es el eco de otras voces que aún no existen pero cuya existencia depende de mí… sí, de mí, pero… ¿cómo puede engendrar a nadie un maldito como yo?... De nuevo la voz,… y me está llamando por mi nombre… lo oigo claramente… es a mí a quien llama… Caín, Caín, ¿dónde está tu hermano?”
─ ¿Soy acaso el guardián de mi hermano? ─ Respondió despertando de pronto.

viernes, 24 de marzo de 2017

DEDICADO A TI



Un poema de nuevo te dedico
en esta primavera que comienza
cuando las serenatas se prodigan
en sus noches templadas, plateadas,
por la Luna presente y convidada
que alumbra las plazuelas y callejas
y, cuando allí se detiene la rondalla,
se apunta a la canción haciendo coros.
Un poema te digo que te envío
para que tú lo guardes en tu pecho
y me recuerdes siempre, siempre, siempre…

miércoles, 22 de marzo de 2017

No hubo más remedio



Nadie había venido a decirle nada, ni siquiera una llamada de teléfono. No podía ser… ¿habría dejado suficientes pistas? ¡Cómo podían ser tan inútiles! ¡Si la cosa estaba clarísima! Y, además, todo debía conducirles hasta él porque no había otra posibilidad que tuviera visos de realidad.
Ahora sí, había escuchado claramente unos pasos en el rellano de la escalera… pero no, oyó como alguien llamaba en la puerta de al lado y, después de una corta conversación que trató de escuchar sin conseguirlo con la oreja pegada a la puerta, quienquiera que fuese el visitante se largó como había venido.
Resignado se sentó en su butacón favorito, se sentía abatido, sencillamente lo que le estaba sucediendo no era posible, iba a perder la oportunidad de su vida de hacerse famoso por culpa de cuatro ineptos,… miró el teléfono como si presintiera que iba a sonar… pero no. Ya no pudo aguantarse más, levantó el auricular para llamar a la policía y confesar que él era el asesino.

viernes, 17 de marzo de 2017

La espera (conclusión)



Aquél maldito reloj le estaba volviendo loco con sus campanadas… pero, ¡era imposible que diese campanadas porque era un triste reloj de oficina de los que funcionan con pilas!… bueno, su madre había tenido uno en la cocina que daba las horas con cantos de pájaros, pero campanadas no, eso no era posible en un reloj de ese tipo… pero entonces ¿por qué escuchaba aquellas campanadas cada vez que se cumplía una hora? o quizás sería mejor decir cada vez que se descumplía una hora pues le iba quedando menos tiempo.
¿Sería que ya se había vuelto loco de remate y estaba sufriendo alucinaciones auditivas? ¿Estaba esquizofrénico acaso? No, pero sí estaba aterrado, completamente aterrado, cada minuto que pasaba le hacía sentirse más seguro de ello y es que no tenía salida… aquello era el fin, su fin y no podía hacer nada para remediarlo, ni esperar ayuda de ninguno de sus amigos porque, realmente, no tenía amigos… se había dedicado a aprovecharse de todos ellos y ahora engrosaban el ejército de sus enemigos, los mismos que le llevaron ante el tribunal y le acusaron de crímenes que había cometido e incluso de los que no había cometido y le condujeron a una condena de muerte que debía cumplirse al amanecer del siguiente día y para eso sólo faltaban… ¡OH, Dios! ¡Cada vez faltaba menos tiempo!... y, ahora que volvía a sonar el reloj,… una hora menos.
No lo hubiera creído si alguien le hubiera dicho que iba a suceder aquello pero la verdad es que él lo tendría que haber previsto. Un abogado de su experiencia no podía dejar cabos sueltos a la hora de preparar un caso y aún menos “su caso” pero lo cierto es que se confió a su capacidad de influenciar al jurado con su oratoria y he ahí las consecuencias de la improvisación. Ahora sólo le quedaba dar la talla y no perder los papeles a la hora de ir al cadalso,... bueno, a donde fuera que se fuese a cumplir la sentencia… El ruido de las llaves al abrir la cerradura de la puerta le sacaron de su soliloquio.

miércoles, 15 de marzo de 2017

La espera (continuación)



Nunca se lo perdonaría… no el haberlo hecho en sí, sino el haberlo hecho de una forma tan chapucera… un experto como él y había caído en la trampa más tonta: las prisas.
“Vísteme despacio que tengo prisa” volvió a su memoria la frase que una y otra vez le repetía su madre cuando hacía las cosas a la carrera para explicarle que había que hacerlo bien aunque le llevara más tiempo y eso es lo que había sucedido por enésima vez pero ahora era un error imperdonable y así se lo repetía a sí mismo una y otra vez que, como una gotera, le iba horadando el cerebro poco a poco.
Después de los errores venía la hora de los arrepentimientos pero ya era tarde, ya no tenía remedio… bueno, sí, tenía remedio pero no era ni mucho menos el remedio deseado sino un remedio parejo a una situación terrible y en el que no quería ni pensar pero que sabía se aproximaba inexorablemente… Otra campanada del reloj y otra hora menos…

lunes, 13 de marzo de 2017

La espera



Se sentía mal, se sentía peor que mal, era una sensación que nunca había tenido antes y que le producía una desazón indescriptible. Estaba seguro que aquél estado era consecuencia directa de lo que había sucedido aquella misma mañana pero no sabría explicar el porqué.
Trató de distraer su atención mirando por la ventana pero todo fue en vano, no podía apartar aquello de sus pensamientos que ya le machacaban el cráneo como si de un martillo se tratase haciéndole sentir incluso dolor físico.
Antes, un tiempo atrás, nunca hubiera pensado que se encontraría en una situación semejante a la que le estaba haciendo padecer ahora las penas del purgatorio o, al menos, así le parecía.
Además las horas parecían pasar a cámara lenta, las agujas parecían arrastrarse por la esfera del reloj de pared que tenía frente a sí como si una fuerza invisible y desconocida quisiera detenerlas definitivamente… Pensó: “Quizás así tarde más en llegar esa hora o, quién sabe, si de esta manera no llegará jamás”. Pero no, bien sabía él que ese momento llegaría cuando tuviese que llegar, ni antes ni después, era su momento y no cabían aplazamientos de última hora que sólo suceden en las películas de suspense y ese no era el caso ni mucho menos, aquello era real como la vida misma… “como la vida” ¡qué sarcasmo! Y lo pensaba quien había hecho de la ironía casi su razón de ser, “el maestro de la ironía hiriente y humillante” habían dicho de él quienes le conocían y asistieron a sus muchas acciones para defenestrar a alguien que le estorbara en su camino hacia el poder… El sonido de la campana del reloj le vino a anunciar que faltaba una hora menos…

sábado, 11 de marzo de 2017

SOLAMENTE FUE VIENTO



En mis sueños la vi,
los cabellos al viento.
Su ropa vaporosa
marcaba los contornos
de su cuerpo excitante.
Y venía hacia mí
con los brazos tendidos
y yo quise con ella
fundirme en un abrazo
pero sólo fue viento
lo que pude abrazar
y es que ella tal vez
ni siquiera existió
o quizás disolvió
su existencia en el viento.

domingo, 5 de marzo de 2017

LOS GATOS



Maullidos quejumbrosos
de los gatos en celo
que rasgan el silencio
de la noche estival.
Están en los recuerdos
de mi tierna niñez
cuando estaba en el campo
y miraba los cielos
tachonados de estrellas
que me hacían sentir
pequeño frente a aquello,
lleno de desazón,
pensando que eran niños
llorando sin consuelo
perdidos sin remedio
en esa inmensidad.

miércoles, 1 de marzo de 2017

LAS TÓRTOLAS



Se emparejan las tórtolas,
su celo se remueve,
dejan atrás los bandos
que volaban las tardes
y se arrullan ahora
cual los enamorados
y ya, dentro de poco,
fabricarán sus nidos
de aspecto derruido
donde en la Primavera
turnándose afanosas
sus proles criarán.