martes, 15 de mayo de 2012

Teatro en Peñaflor

 
Desde aquí me hago eco de un evento muy interesante:

"V" Festival de Teatro de Peñaflor.
Del 16 al 31 de mayo de 2012.
Entradas gratuitas (se recogen en el ayuntamiento).


lunes, 14 de mayo de 2012

La encuesta


Eran las tres de la madrugada y estaba rendido, no en vano el día había sido extraordinariamente intenso y, después de cenar, había dejado terminado el proyecto que tenía que presentar a primera hora de la mañana. Estaba ya a punto de acostarse cuando sonó el teléfono. Dudó entre descolgarlo o dejarlo sonar pero, al fin, decidió contestar a la llamada.
- Hola, - dijo una voz de mujer al otro lado – estoy haciendo una encuesta sobre el insomnio. ¿Le importaría contestarme a unas preguntas?
Le faltó un pelo para mandar a paseo a la comunicante pero, en un arranque de buena educación, preguntó con ironía:
- ¿No le parece un poco tarde para hacer preguntas? – y luego continuó – Señorita, yo no padezco de insomnio, es más, en este momento tengo un sueño impresionante y estaba en vías de solucionarlo yéndome a la cama.
- Lo siento muchísimo, caballero, - contestó la voz – han debido darme su número por equivocación y estoy metiendo la pata. ¿Vd. no llamó hace unos días a la clínica del sueño diciendo que le era imposible dormir?
- No, mi querida señorita, no – contestó un tanto malhumorado – yo duermo todas las noches a pierna suelta, pero ¿es que Vds. hacen las encuestas sólo a determinados teléfonos?
- Por supuesto – respondió ella resueltamente – imagínese Vd. que llamamos a las tantas de la madrugada a alguien que no padece de insomnio.

sábado, 12 de mayo de 2012

Evento literario


Esta noche a las nueve, nuestro compañero bloguero Rafael García León presenta su libro de relatos: “Los nombres de la niebla”, en las Caballerizas del Palacio Portocarrero.
Desde este humilde blog nos hacemos eco del evento y le deseamos a Rafa el mayor de los éxitos.
Un pueblo que lee es un pueblo culto pero un pueblo que escribe es un pueblo creativo y con imaginación y buena falta nos hacen ambas cualidades.
Un abrazo bloguero, Rafa.

viernes, 11 de mayo de 2012

Virtualidad se escribe con uve


Si escribo una historia virtual sobre un papel virtual y la publico en una editora virtual para que la adquieran lectores virtuales, me da la impresión virtual de que, si me leen virtualmente, va a ser difícil que los comentarios virtuales me sirvan para que mis escritos ganen en virtualidad y se adecuen a los intereses virtuales de los que aún no han tenido la oportunidad virtual de leerme.
No sé si, “realmente”, me explico con claridad virtual.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Ya huele a Feria


Desde hace algún tiempo encuentro que la gente está más triste de lo normal. La crisis nos está haciendo que seamos cada vez menos proclives a la diversión y es que de dinero estamos lo que se dice tiesos como la varilla de un cohete.
La semana que viene tenemos la Feria, esa fiesta que todos los años nos hace reunirnos en las casetas con la gente que no vemos durante el resto del año (también con los habituales por supuesto) y compartir la charla aderezada con el ínclito rebujito, el jamón, la tortilla de patatas y todas esas viandas que devoramos como si no hubiéramos comido nunca, pero me huele a mí que este año la cosa va a estar minimizada hasta extremos insospechados porque la cartera de cada cual no dará para comer en la caseta, llevar a los niños a los cacharros, tomarse algún cubata y rematar con el chocolate y los churros.
Digo yo que podría tocarnos la lotería o el cupón ¿o no?

martes, 8 de mayo de 2012

Sensaciones


No sé cómo ocurrió pero lo cierto es que, en un momento dado, me encontré en una situación inesperada y, por más que yo buscaba en mi interior la causa, no lograba entender mi presencia en ese lugar.
Busqué con la mirada alrededor por si veía a alguien conocido a quien agarrarme como a un clavo ardiendo para salir airoso de aquel trance pero no encontré a nadie, sólo caras extrañas.
Entonces decidí que, por insólito que me pareciera lo que sucedía en torno mío, mi actitud iba a ser la de la Esfinge, permanecer hierático e impasible como si aquello no fuera conmigo.
Fue tanto y tan grande mi disimulo que conseguí equivocar a la Parca y continuar viviendo.
Ya de vuelta (en mi ser) comprendí que había sido sólo un sueño pues en el supuesto caso de que no hubiese sido un acto onírico estaríamos hablando tal vez de una resurrección.

sábado, 5 de mayo de 2012

Una historia alucinante


La puerta se cerró de golpe y me quedé a oscuras. Poco a poco mis ojos se fueron acostumbrando a la nueva situación y, como la oscuridad no era absoluta, fui descubriendo las características del lugar en el que me encontraba.
Se trataba de una estancia bastante amplia. Había una mesa y dos sillas en el centro y un espejo ocupaba la mayor parte de uno de los testeros de la habitación. No había ningún tipo de decoración y sólo una puerta que era por la que yo había entrado.
Lo cierto es que me había metido en la boca del lobo sin que nada ni nadie me hubiera obligado a ello.  Los hechos se habían sucedido de tal manera que yo no había podido controlarlos por más que lo había intentado.
La historia comienza un par de semanas antes cuando me disponía a ponerme cómodo después de cenar. Aquella noche yo no tenía previsto salir de copas pero fue Luis quien me telefoneó y me convenció para que le acompañara pues había quedado con una compañera del trabajo y ésta iba a ir con una amiga. Fue así como conocí a Shandra. Era una chica de unos treinta y tantos años, pelo castaño oscuro, ojos verdes de mirada un tanto salvaje, boca generosa con unos labios llenos y turgentes, poseía una figura esbelta y curvilínea con un caminar ligero y elástico, en definitiva, una bella mujer en su mejor momento.
Después de la segunda ronda de bebidas la compañera de Luis dijo sentirse indispuesta y él la acompaño a su casa con lo que nos quedamos solos y dispuestos a pasarlo lo mejor posible. Cambiamos de local y nos fuimos a una pequeña discoteca que acababan de inaugurar y bailamos, charlamos y bebimos hasta el amanecer.
Cuando salimos a la calle el sol ya estaba iluminando la mañana y tomamos un taxi que nos llevó a las puertas de su casa. Era un antiguo edificio de tres plantas con una fachada que me recordaba a alguna mansión de las que sólo se ven en las películas inglesas. Por iniciativa mía, intercambiamos nuestros números de teléfono y nos despedimos hasta otra ocasión.
Unos días después recibí un mensaje de texto de Shandra en el que me decía que lo había pasado muy bien conmigo aquella noche y que le gustaría repetirlo el próximo sábado.
La llamé a su teléfono pero no me contestó así que le respondí afirmativamente a su propuesta a través de un mensaje en el que le decía que la recogería a las nueve y media en la puerta de su casa si no tenía inconveniente.
Estuve el resto de la semana nervioso y deseando que llegase el momento de la cita pero a las ocho de la tarde sonó mi teléfono.
- Hola, soy Shandra, - me dijo con voz lacónica. Y sin esperar mi respuesta continuó – no pases a recogerme porque hoy me es totalmente imposible salir contigo. – y colgó.
Me quedé de una pieza y tardé en reaccionar. Cuando la llamé por teléfono sólo escuché el tan sabido mensaje: “El teléfono marcado está apagado o fuera de cobertura en este momento”.
Mi cabeza era un hervidero de ideas estúpidas y, después de intentar alguna alternativa, decidí salir a la calle sin rumbo fijo. No sé como sucedió pero cuando quise darme cuenta estaba aparcando en la acera de enfrente de su casa. Miré mi reloj, eran casi las doce de la noche, llevaba vagando por las calles casi tres horas y no me había dado ni cuenta de ello. La luna llena se reflejaba en los cristales de la casa y, cuando más ensimismado estaba, se abrió la puerta y un enorme animal con aspecto de lobo asomó la cabeza y después salió corriendo alejándose de mi posición.
No pude refrenar el deseo de seguirlo y puse en marcha el motor del coche para iniciar una persecución a gran velocidad. De pronto el animal desapareció de mi vista y, cuando estaba a punto de llegar a la intersección a toda velocidad, me salió por la derecha sin que tuviera tiempo a reaccionar. El golpe fue tremendo y vi volar a la fiera que cayó al suelo y se quedó inmóvil.
Salí del coche y me acerqué despacio al bulto inerte aunque me pareció que se removía y me detuve en seco. Aquella cosa estaba convulsionando y transformándose ante mis horrorizados ojos. Cuando acabó su metamorfosis me quedé helado: tenía a unos metros de mí a Shandra completamente desnuda y en medio de un charco de sangre. Mi capacidad de movimiento desapareció y sólo reaccioné cuando alguien dijo a mis espaldas:
- Queda detenido por conducción temeraria con resultado de homicidio. Haga el favor de no hacer ningún movimiento extraño.
Y sentí unas esposas cerrándose en torno a mis muñecas. Como un sonámbulo, y sin dejar de mirar a Shandra, me dejé llevar hasta el coche-patrulla que me condujo a la comisaría de policía donde me encuentro.




viernes, 4 de mayo de 2012

Finalista


Mi poema “Y es que no estás” ha sido elegido finalista en el II Certamen de Poesía Amatoria, Gozosa y Erótica de la Editorial Hipálage. Esperemos que no sea sólo una anécdota y podamos participar a todos y a todas alguna otra noticia del mismo tipo en el futuro.
Por si alguien está interesado en conocer el poema, lo transcribo a continuación:

… Y es que no estás
… Y es que no estás…
¿Dónde te has ido, amor, que no te encuentro?
¿Dónde dejaste aparcadas la ilusión y la lujuria
que se despiertan cuando estás conmigo?
Me abandonaste en la dura soledad,
protegido tan sólo por recuerdos
de ternura, de amor y de caricias
y la lejana esperanza de tus besos…
… Ahora no estás…
y se retuercen mis deseos
cual torbellinos de apasionada excitación
que me provocas aún en la distancia, ...
… sin tu presencia,
porqué es por ti por quien espero y desespero,
mi más preciado bien, mi gran tesoro
que te escapas sutil entre mis dedos
como la arena fina de la playa
y me aturdes en cada anochecer,
cuando te busco junto a mi almohada...
… y no te encuentro.

jueves, 3 de mayo de 2012

Malhumorado despertar


Aquel día Roberto se despertó de mal humor. No había podido conciliar el sueño en toda la noche. Había permanecido en la cama preso de un extraño duermevela que no le permitía ni siquiera moverse, era como si sus músculos hicieran oídos sordos a los mandatos de su cerebro y permanecieran aletargados.
Cuando consiguió levantarse, se dirigió directamente a la ventana, subió la persiana y tuvo que cerrar los ojos hasta que sus pupilas consiguieron acostumbrarse a la cegadora claridad del sol de primavera. Fue a la cocina con la intención de prepararse un café que terminara de despabilarle y, cuando abrió el frigorífico para coger la leche, un hedor nauseabundo le recibió tan “calurosamente” que estuvo a punto de tirarlo de espaldas. Cerró rápidamente la puerta y corrió al fregadero para echarse agua en la cara y quitarse de encima el sofoco que le había producido el fétido olor que acababa de respirar.
El ruido de la cafetera le devolvió a la realidad. Se tomó el café amargo porque no encontró el azúcar por ninguna parte y se dispuso a darse una ducha para irse a trabajar.
Llegó al baño y casi se muere del susto cuando se vio reflejado en el espejo, la cara de un reptil de ojos saltones le devolvía la mirada desde el otro lado del cristal, levantó una mano y el monstruo respondió levantando una garra de uñas afiladas, abrió la boca y entonces fue cuando se horrorizó del todo al contemplar como aquel pariente de los dinosaurios abría la suya mostrando dos filas de enormes dientes. Su cuerpo estaba cubierto de escamas de un color verde amarillento y notó la presencia de una cresta de placas córneas en su cabeza y que recorría toda su espalda hasta… sí hasta aquél rabo que él no se había visto nunca. No cabía la menor duda de que se había convertido en un reptil, en un frío y asqueroso reptil.
Alguien lo sacudió de pronto…
- ¿Qué tonterías estás diciendo, Roberto? Levántate ya de la cama que vas a llegar tarde a la oficina – le dijo su mujer con voz cariñosa - ¿Se puede saber qué te pasaba con un reptil?

martes, 1 de mayo de 2012

Alfabética


América: abúlica, acrática.
Bulímica, balánica, boxística.
Carbónica, colérica, caótica.
Dalmática, domótica, didáctica.
Estética, ecuménica, económica.
Fantástica, famélica, fanática.
Geriátrica, genética, galáctica.
Herética, histórica, histérica.
Itálica, irónica, impúdica.
Japónica, jerárquica, jurásica.
Leónica, lacónica, levítica.
Magnésica, magnética, magnífica.
Neumática, neumónica, neurálgica.
Orgánica, orogénica, orgiástica.
Patriótica, política, polémica.
Quimérica, quirúrgica, querúbica.
Rabínica, romántica, retórica.
Sarcástica, sardónica, semítica.
Talmúdica, tartárica, traumática.
Urémica, urética, utópica.
Vandálica, verídica, vesánica.
Xenónica, yogúrica y zafírica.