jueves, 16 de julio de 2015

No siempre estamos de acuerdo



─Julio es ideal, ¿no crees?
─Sí, supongo que sí.
─La verdad es que es muy cálido.
─Sí, totalmente de acuerdo.
─Es que a Julio no hay quien le haga sombra.
─Pienso que llevas razón.
─Julio me tiene trastocada,… porque es tan divertido…
─Todo eso que dices es verdad, pero…
─¿Pero qué?
─Pues que tu Julio será todo eso que tu le atribuyes, pero… ¿qué me dices de Agosto?

domingo, 12 de julio de 2015

Charla matutina



         ─Buenos días
         ─Buenos días, preciosa.
         ─¿Lo pasaste bien?
         ─… Muy bien, ¿y tú?
         ─Uf, fue genial, pero te quedaste dormido.
         ─¿Antes o después?
         ─Después por supuesto. ¿Has descansado ya?
         ─Claro, he dormido a pierna suelta.
         ─Y más de ocho horas. ¿Vamos a repetirlo?
         ─… Bueno, si no hay más remedio…
         ─Venga, ánimo que son sólo veinte kilómetros lo que hay que correr hoy.

jueves, 9 de julio de 2015

Ciber hotel



         ─Buenos días, caballero.
         ─Buenos días.        
─Bienvenido al hotel. No se preocupe si no puede verme pero es que no tengo realidad corpórea.
─Pues con esa voz tan preciosa le correspondería una realidad corpórea espectacular.
─Gracias por el cumplido pero soy una realidad virtual.
─¿Puedo pedirle algo?
─Todo lo que Vd. quiera.
─¿Todo, todo?¿Sea lo que sea?
─Por supuesto, estoy a su entera disposición.
─Pues la quiero a Vd., señorita.
─Eso es lo único que no puedo darle.
─En ese caso tráigame una hoja de reclamaciones.

martes, 7 de julio de 2015

Más vale tarde



         Estaba dispuesto a cambiar. Su existencia hasta ese momento no había sido lo que los demás hubieran deseado pero él tampoco se había propuesto seguir código ético alguno. La verdad sea dicha, siempre se había comportado como un auténtico canalla y la decisión de cambiar su manera de actuar para el resto de su vida le había surgido en cuanto comprendió que la cosa iba en serio: le habían condenado a la pena capital.

lunes, 6 de julio de 2015

Oficina de información



         ─Buenos días.
─Buenos días, señorita.
─Vengo para solicitar información…
─Un momento por favor.
Tres minutos más tarde:
─Es que sólo necesito una pequeña orientación para…
─Si se espera un momento…
Cinco minutos después:
─¡Oiga, deje ya de mirar la pantalla del ordenador y atiéndame, por favor!
─Ya le he dicho que haga el favor de esperar un poquito.
─¡Un poquito, un momento,… llevo ya un cuarto de hora esperando.
─Pues yo no pienso atenderla porque soy el técnico y estoy arreglando el ordenador. La persona que informa ha salido mientras a desayunar.

sábado, 4 de julio de 2015

Las “desgracias” no vienen solas



         Tenía que pasarme a mí… precisamente a mí… y, además, en el momento más inoportuno.
         Si ya me lo decía mi madre: “No sigas por ese camino”, pero yo seguí y, al final, se me ha echado la noche encima, la bicicleta se ha pinchado y me acabo de doblar un tobillo porque no se ve ni un pimiento y he metido un pié en un agujero.
         ¡Vaya por Dios! ¡Ahora para rematar me ha dado un apretón y me lo he hecho encima! Si es que hay días que es mejor no levantarse de la cama.

Dos puntos de vista



         ¡Qué bonito es esto! ¡Si estuviese aquí mi Marcelo para disfrutar del paisaje! ¡Con lo que le gustan a él los árboles y los pájaros que cantan! Le encantaría que le hiciese fotos para luego poder recordarlo todo.

         ¡Qué bonito es esto! Menos mal que no está aquí mi Lola porque no me dejaría tranquilo para contemplar el paisaje. Ponte aquí, ponte allí y dale que te pego con las fotos… hasta agotar la batería de la cámara y yo sin poder disfrutar de la visión de los árboles que tanto me gustan ni de escuchar a los pájaros que cantan.

viernes, 3 de julio de 2015

Charla entretenida



       ─¿Pero Vd. está seguro de que esto se va a arreglar?
         ─Hombre, yo estoy prácticamente seguro.
         ─Entonces, ¿no está totalmente seguro?
         ─Es que totalmente no se puede asegurar nada.
         ─Pues yo necesitaría una seguridad absoluta.
         ─No creo que exista.
         ─¿Por qué?
         ─Porque el cálculo de probabilidades no es lo que se dice una ciencia exacta.
         ─Pero, ¿y la confianza en la Providencia Divina?
         ─¡Ah! Eso ya es otra cosa.
         ─¿Más segura?
         ─No sé… es que yo soy ateo…
         ─Ya, ya, Vd. lo que no quiere es mojarse.
         ─Oiga, que si me sigue hablando, la operación con anestesia local me va a salir un churro. Ya sabía yo que hubiera sido mejor dormirle.

miércoles, 1 de julio de 2015

Recuerdos: El bar de “Pepe el Elegante”



         En la parte izquierda de la entrada a Playa Bella se encuentra un restaurante en el que, por cierto, se come muy bien y a un precio no demasiado alto para la Costa del Sol.
         El establecimiento no siempre fue un bar sino que comenzó siendo un pequeño supermercado que tuvo que cerrar por falta de negocio ya que sólo tenía venta en verano.
         Compró el local un fontanero que puso un bar donde se podía tapear y lo llamó “Casa Pedro”
         Más adelante lo vendió a su dueño actual que venía de ser maître en un restaurante de la zona. Éste le dio tal cambio al establecimiento que parecía un lugar diferente y mucho más elegante (aunque un tanto recargado en la decoración) que el bareto anterior. Como el dueño se llama Pepe igual que “el Bello”, la gente lo llama el Bar de “Pepe el Elegante”

Dos “amigas”



         ─Mírame bien la cara ¿Qué me ves?
─Pues tu cara, ¿qué quieres que vea?
─En la frente, en la frente, ¿qué tengo en la frente?
─Tienes la frente… tienes la frente muy despejada por cierto.
─Vale, vale, ya sé que estoy perdiendo el pelo pero no era necesario que me lo hicieras notar… y en el ojo, ¿qué me ves?
─Veo un ojo, porque el otro lo tienes tapado.
─Es que soy tuerta, hija, no hacía falta que me lo recordaras.