martes, 29 de marzo de 2016

Con las manos en la masa



Tenía sus sospechas de que algo raro estaba pasando entre ambos aquella mañana pero no sabía exactamente qué era.
No podía quitarse de la cabeza que al salir para el trabajo su beso no había sido igual que el de siempre. Aquella mirada y aquella media sonrisa que puso cuando le dijo: “Hasta luego” le traían por la calle de la amargura, de tal suerte que, a las once y media de la mañana, se excusó ante su jefe y volvió a casa con la mosca detrás de la oreja.
Aparcó en otra calle por si le veía llegar y abrió la puerta sin hacer ruido. Sigilosamente se dirigió al dormitorio y, al pasar por delante de la puerta de la cocina, la vio:
La había pillado con las manos en la masa… estaba preparando aquellos pestiños que tanto le gustaban.

domingo, 27 de marzo de 2016

Recuerdos: Mis primeras lecturas



Mis primeras lecturas fueron los que mi madre llamaba “Cuentos de Calleja”. Eran unos libritos que editaban la Editorial Fher y la Editorial Bruguera.
Algunos de ellos eran obsequiados por empresas de Córdoba y otros se vendían en los kioscos al precio de 35 céntimos de peseta.





 Cada domingo, después de la misa de doce en la Parroquia de la Trinidad, mis padres me compraban un cuento y nos íbamos al bar Florida, que estaba en la calle Concepción, para tomar algo (mis padres una cerveza y yo una zarzaparrilla porque aún no había Coca-Cola) acompañado de una tapa (yo siempre la pedía de ensaladilla rusa que estaba riquísima).
Luego, ya en nuestra casa, almorzábamos y, acto seguido, me leía varias veces el cuentecito hasta que me lo aprendía de memoria para contárselo a mi hermano pequeño, Luis Manuel, que no sabía leer aún.

VIOLETA Y AÑIL



Dos buenos amigos son
el violeta y el añil
que se disfrazan también
de índigo y de morado
de azulete y carmesí.

viernes, 25 de marzo de 2016

Dedicado a mi amiga Enka en el día de su santo



CON EL TIEMPO

Con el tiempo se pulen los guijarros
y se hacen arena los roquedos.
Con el tiempo se rompen los amores
y se van en volandas con el viento.
Con el tiempo los charcos se han secado
y el llorar se ha tornado en el contento.
Con el tiempo se acaban muchas cosas
y otras tantas inician su comienzo.
Con el tiempo se pasa nuestra vida
y la muerte se viene con silencio.
Con el tiempo se escriben las historias,
las tragedias, los dramas y los cuentos.
Con el tiempo se saben las verdades
las mentiras se olvidan … con el tiempo.

jueves, 24 de marzo de 2016

Desde mi ventana



Desde mi ventana
veo muchas cosas:
Si observo a lo lejos veo montes y árboles,
vislumbro algún río
y el cielo que enmarca
todo lo que miro.
Más cerca veo flores
que adornan las ramas del melocotón.
Pero aunque deseo
tocarlas no puedo,
lo impide la reja
cual cárcel doméstica
que encierra mi alma
dentro de mi cuerpo,
dentro de mi casa.

martes, 22 de marzo de 2016

Recuerdos: El castillo de Maimón



Es una casona construida cerca del barrio del Naranjo cordobés. Concretamente a mitad de camino del puente de hierro del antiguo ferrocarril Córdoba - Almorchón.
Conocí el lugar gracias a los “paseos de émulos” que ya conté se celebraban cada semana en el colegio de los Maristas donde estudié. Allí íbamos pues en él estaba ubicado el noviciado y podíamos dejar la impedimenta que llevábamos para luego  dirigirnos al arroyo que pasaba bajo el puente de hierro con objeto de pescar ranas y algún que otro remojón, amén de buscar algarrobas que estaban buenísimas.
Cuando, después de terminar el bachillerato y pasar dos años en Alcalá de Henares disfrutando con la tuna (para mi familia estaba estudiando telecomunicaciones), volví a Córdoba, el director de los Maristas me contrató (verbalmente por supuesto) para dar clase de matemáticas y física a los novicios de Maimón y así estuve yendo tres días a la semana durante tres años para trabajar y, sobre todo, descubrir mi vocación de docente.
En el Castillo de Maimón coincidí con uno de mis antiguos profesores: el hermano Maurino, quien a la sazón ejercía allí como prefecto. Un poco por llevarles la contraria a los “curas” o por mi sentimiento de lucha contra la injusticia, conseguí que los novicios pasaran las Navidades con sus familias, cosa que no había sucedido nunca en la historia del noviciado.
Lo más curioso de mi relación con el edificio fue que allí pasó su niñez mi abuela Isabel, la madre de mi padre, cuando era propiedad de no sé qué condes o marqueses para quienes trabajaba mi bisabuelo.

lunes, 21 de marzo de 2016

Plaza de Andalucía



La Plaza de Andalucía
donde el Palacio se asoma
sobre la Puerta del Sol
para contemplar la vida
pues lo que en ella acontece
mide el pulso de esta Palma.
Allí asoma la Muralla,
la Casa Consistorial
y la Alhóndiga que estaba
escondida tras los muros
que algún bárbaro pusiera
para que no la encontraran.
Rectangular, despejada,
eres la Plaza Mayor,
esparcimiento y solaz
de los vecinos de Palma.

domingo, 20 de marzo de 2016

Hospital de San Sebastián



Refugio del Nazareno
es el antiguo Hospital
que como el patrón de Palma
se llama San Sebastián.
Un claustro de doble arcada
te recibirá el entrar,
y encima de la capilla
la espadaña airosa va
su reloj y su campana
te saludan al pasar
y el nido de la cigüeña
en todo lo alto está.
Lo fundó la Cofradía
de Santa María allá
por el catorce o el quince.
No se sabe cierto cuál.

sábado, 19 de marzo de 2016

Conventos



Santa Clara y San Francisco
y también Santo Domingo
son los conventos de Palma.
Santa Clara de clausura
mas los tres fueron testigos
de momentos importantes
en la historia ya pasada.
Es muestrario del mudéjar
el claustro de Santa Clara;
San Francisco es Monasterio
donde se les dio posada
a los que iban a América
para hacer fortuna y fama;
Santo Domingo es escuela
donde las monjas educan
niños y niñas de Palma.
Los tres tienen su función
distinta de la pasada
pero siguen siendo aún
tres lugares de importancia.

jueves, 17 de marzo de 2016

Palacio Portocarrero



Palacio que dentro encierras
la historia noble de Palma
nos recibes con tu patio
y luego el de doble arcada,
tu festejado jardín
donde corre libre el agua,
tus galerías asomadas
y tu balcón a la plaza.
Palacio Portocarrero
el de los Condes de Palma
Don Luis que luchó en Granada
y toda su descendencia.
Donde vio la luz del alba
el Cardenal consejero
del último de los Austrias.
Palacio que eres vecino
de Asunción y Santa Clara,
también de Santo Domingo
y de la firme muralla.
Quien fuera hoy caballero
para ocupar tus estancias
y asomarse a tu balcón
para decirle a las gentes:
“Yo soy el Señor de Palma”