Con claridad meridiana el Pueblo Soberano expresó su sentir el pasado domingo: “Andalucía sigue siendo de izquierdas”. Pero con un matiz que nadie debe pasar por alto: “De izquierdas”. No de centro-izquierda ni de izquierda radical sino de izquierdas en plural y el Partido Popular deberá hacer mejor los deberes si quiere tener preponderancia en esta tierra y, sobre todo, buscar un líder menos apolillado que con su olor a naftalina espanta al personal a distancia, y qué podemos decir del Partido Andalucista, pues que deberá seguir su travesía del desierto y hacer un serio examen de conciencia para averiguar en qué se está equivocando desde aquel 28 de febrero en el que se equivocaron de caballo pero pasados los años siguen sin darse cuenta y es que “si te miras el ombligo no podrás ver el paisaje”.
Y cada uno a digerir su “éxito”.