miércoles, 16 de marzo de 2016

Torre de la Asunción

Continúo con los romancillos dedicados a Palma del Río:



Esbelta torre barroca
Parroquia de la Asunción
donde Gonzalo de Córdoba
segunda esposa casó
Doña María Manrique
palmeña de corazón.
con él se marchó de España
y luego a Loja volvió
¡Cuántas bodas habrás visto!
¡Cuánto tu coro cantó!
Y doblando tus campanas
¡cuánto muerto despidió!
Sevillana por tu estilo
palmeña por vocación
porque aquí tú te afincaste
para siempre por amor.
Dime torre de la iglesia
di si por aquí pasó
la Petenera aquel día
que de luto se vistió.

lunes, 14 de marzo de 2016

Recuerdos: El “paseo de émulos”



Ahora que voy a celebrar con mis antiguos compañeros los 50 años de la promoción de preuniversitario en el colegio ha vuelto a mi memoria una actividad que los Maristas ponían en práctica con nosotros que se llamaba “Paseo de émulos”.
Las aulas estaban formadas por dos hileras de pupitres dobles que recibían el nombre de “Campo Romano” y “Campo Cartaginés”. Cada uno de los alumnos de uno de los campos tenía un “émulo” en el otro campo. Los profesores daban a los alumnos puntos buenos y puntos malos basándose en los resultados académicos y en las faltas de disciplina durante cada jornada. Al final de la semana se comparaban los puntos obtenidos por cada cual y por su émulo correspondiente y el ganador iba de excursión el jueves por la tarde, en cambio el perdedor debía de asistir a clase en el colegio. Las “alegrías” cuando le daban puntos malos al émulo eran las tristezas del contrincante con lo que aquello a mi entender no favorecía en absoluto la solidaridad sino todo lo contrario. Afortunadamente en los últimos cursos del bachillerato se eliminaron los dichosos campos y pudimos estrechar relaciones de amistad o, al menos, de camaradería en lugar de aquella competitividad a ultranza que producía el, para mí temido, “Paseo de émulos”

viernes, 11 de marzo de 2016

Primaverazo



Estamos a diez días de abandonar el invierno y, según los expertos en meteorología, se espera una explosión primaveral de tomo y lomo.
Parece ser que en breve vamos a tener lluvia y templanza de las temperaturas mínimas porque las máximas llevan siendo altas durante todo el invierno.
Mis plantas están como locas en los últimos meses, de tal manera que uno de los naranjos floreció en Navidad y ahora los melocotones están a punto para coincidir con los demás cítricos del jardín en su explosión floral.
Espero que mi alergia no explote de la misma manera y, por eso, me estoy medicando desde hace un mes. Lo dicho, está a punto de llegar el “Primaverazo”.

jueves, 10 de marzo de 2016

Tórrido encuentro



Cuando tu cuerpo tiembla entre mis brazos,
mi corazón palpita junto al tuyo
y en ese abrazo,
mitad ternura y otra mitad pasión,
fundimos nuestro amor y nuestras almas,
notamos el calor de nuestros cuerpos
detrás de los ropajes que nos sobran.
Y en ese forcejeo
nuestras bocas se buscan y se encuentran,
sentimos el contacto piel con piel,
no sé como cayeron nuestras ropas
que yacen en el suelo alrededor.
Y en ese instante
necesitamos donde hacer el amor
y es en el lecho donde compartimos
besos y lenguas, dedos y manos,
y mil placeres hasta el orgasmo.

martes, 8 de marzo de 2016

Mujer trabajadora



Llovía pausadamente, Parecía que la lluvia estaba dispuesta a seguir cayendo durante un tiempo casi infinito pues había comenzado a llover hacía más de diez horas y el cielo seguía mostrándose encapotado, con un color gris ceniciento que no daba lugar a hacerse ilusiones con que escampara.
Las ovejas parecían moverse más lentas que de costumbre y el pastor, encogido debajo de su capote, y con el perro de aguas junto a él, caminaba detrás, al mismo paso, arrastrando los pies por el barrizal en que ahora se había convertido el camino.
El atardecer daría pronto paso a la noche que se barruntaba tan mojada como había sido el resto de la jornada.
Luis contemplaba desde la ventana de su cuarto cómo el rebaño tomaba el camino del aprisco para resguardarse de los lobos durante la noche. Su padre, el pastor, cerraría bien el corral después de que entraran en el todas las ovejas, incluso “la Perla”, la más vieja de todas que siempre iba rezagada como reivindicando para sí una mayor atención del rabadán. Luego, más tarde, soltaría los dos mastines que harían la guardia nocturna. Mientras tanto su madre, que había sentido ya la llegada del marido, avivaría la lumbre y encendería los candiles para ver mejor mientras que preparaba la frugal cena: una sopa y torrezno que harían entrar en calor el estómago del padre. Ella, moviéndose como una sombra había tenido tiempo de traer leña seca del cobertizo, limpiar la casa, traer agua del pozo y, después de cenar iría a ayudar al marido en la labor de ordeñar.
Luis era un auténtico fan de sus padres, sobre todo de su madre, a la que admiraba por no quejarse nunca y demostrarles,  tanto a su padre como a él, un cariño inmenso. ¡Lástima que él no podía hacer mucho y tuviera que estar pegado a su silla con ruedas!

Volver a amar después



La lágrima que sale ya no vuelve,
el ojo no la quiere, ya está usada.
Lo mismo que el amor que se desgasta
no sirve para unir, sólo separa.
¿Podría yo esperar que tras el tiempo
recojas tú los restos de mi alma?
Quizás para guardarlos donde nadie
los pueda profanar con la mirada,
o bien para esconderlos y mimarlos
debajo del embozo de tu cama.
Quien sabe si después de recogerlos
sabrán amar de nuevo con más ganas.
Quien sabe si será del todo inútil
hacer un nuevo intento para nada.

domingo, 6 de marzo de 2016

Camino sin retorno



Estaba casi segura de que no volvería a verle. No tenía ninguna prueba tangible pero lo intuía, se lo decía el corazón aunque su mente se resistía a creerlo. Intentó buscar pruebas que la hiciesen salir de aquella duda que la traía por la calle de la amargura desde el día en que se despidió de él sin siquiera darle un beso:
¿Por qué había sido tan estúpida al aceptar el cargo sin pararse a pensar en los problemas que le iba a acarrear?
La cosa ya no tenía remedio, para bien o para mal, ella era la jefa de personal y lo único que tenía seguro era que, al final del ERE, tendría que firmar su propio despido.

viernes, 4 de marzo de 2016

Rosa



La nieve la arropó
con fría manta
y, como un mago al uso,
la desapareció
sin dejar rastro.
Ya nadie la encontró
sino tiempo después
pero no revivió
como las plantas
donde su nombre florece
en Primavera.

miércoles, 2 de marzo de 2016

No nos dejes caer en la tentación…



La verdad es que no era propio de una persona formal y bien considerada por sus vecinos pero no había podido resistirse a la tentación y la cosa ya no tenía solución.
Después de su intervención era harto difícil explicar a los demás el porqué de lo que había hecho.
Podría disimular pero sería poco ético y él no era de los que tiran la piedra y esconden la mano… sin duda lo mejor que podía hacer era esconder la piedra y que el seguro pagase el cristal.

martes, 1 de marzo de 2016

Edición



Este fin de semana he comenzado a preparar la edición de mi nuevo poemario que lleva como título: “Aroma de azahar”.
Esta edición, al igual que la de mi novela “Las aventuras de Eduardo Sentinel”, será completamente artesanal, decir, cosida a mano y con tapa dura acabada en guaflex y rematada con sobrecubierta a todo color.
El libro está formado por veintisiete poemas escritos a lo largo de mi vida en Palma del Río, de ahí el título que hace referencia al azahar que en breve perfumará las tardes palmeñas como todos los inicios de la primavera que ya está próxima a nacer y creo que este año será aún con más fuerza que en otras ocasiones.
La presentación está prevista para la próxima Feria del Libro que en nuestra ciudad se celebrará en la semana del 23 de Abril y para esa fecha espero tener confeccionados al menos cuarenta ejemplares que, a partir de entonces, pasarán a ser vuestros si así lo queréis.