miércoles, 18 de marzo de 2020

DÉCIMA IMPERFECTA


Tensado como cuerda de ballesta
que sueña con lanzar lejos la flecha
que quiere conseguir cobrar la pieza
y tiene como meta la conquista
de toda su perfecta compañía
no quiere demostrar ser la moneda
que sirve al ricachón para comprarte
sin darte nunca opción a preguntarle
por qué tiene que ser así la vida
si somos tan distintos… tan iguales.

domingo, 15 de marzo de 2020

Histeria colectiva


         Nunca podría imaginarme yo que viviría una situación que, a primera vista, pudiera parecer hasta irrisoria si no fuera porque el motivo es por demás suficientemente serio y, ojalá no lo sea, grave.
         Me explico: bajé como todos los días a comprar al supermercado que hay en el polígono industrial de mi ciudad y mi sorpresa fue cuando observé que había una inusitada proliferación de coches en la puerta del establecimiento. Cuando me aproximé a la entrada, me encontré con una enorme cantidad de personas que, expectantes, esperaban no sé qué y que luego supe cuando tres señores se pelearon por coger un carro que salía del súper ya vacío después de haber servido para transportar lo que alguien había comprado.
         Al entrar al establecimiento me quedé alucinado por la cantidad de personas que formaban colas para pagar lo comprado. Decidí no cargar con muchos productos y entré sin carro para intentar tardar lo menos posible.
         Las estanterías se estaban quedando vacías de contenido y, como la gente me vio con pocas cosas en las manos, me dejaron pasar y, de esta forma, estuve muy poco tiempo en la cola.
         Después de meterme en mi coche me quedé pensando en lo que algunas veces había visto en la televisión sobre momentos de histeria colectiva en algunos países donde escaseaban los productos alimenticios, pero sé que este no es el caso en nuestra tierra y, sin embargo, el miedo es libre.
         Espero que a partir del lunes las cosas vuelvan a su ser. Espero…

miércoles, 11 de marzo de 2020

A VICENTE TORRES ”VIC”


Recuerdos de una antigua adolescencia 
me llevan a evocar tu noble imagen
que siempre en mi recuerdo se mantiene,
Vicente, te recuerdo con afecto
de sagas que tuvimos en común
de sagas que fundaron nuestros padres.
Recuerdos del Bañuelo y del Lagar
donde tú aporreabas el piano.
Recuerdos de tu casa en Higuerón
donde rivalizamos en carreras
de scalextric y de otras que también
nos servían para estrechar afectos.
Hoy que encuentro en la prensa, tu sentir,
me siento  impresionado y conmovido
y no puedo por menos que expresar
mi dolor por tu pérdida, mi amigo,
y decir lo más alto que yo puedo
que no olvido tu figura y te recuerdo
por siempre, amigo mío, te recuerdo.

miércoles, 19 de febrero de 2020

ENTONCES


Y fue cuando la brisa vespertina
trenzaba los cabellos de la noche,
en medio del silencio, en la negrura,
no se escuchó tu voz ni tus reproches
y fue sólo el rozar de las caricias
el único rumor que se extendía
como la oscuridad impenetrable
que peina los cabellos de la Luna
inmersa en su paseo nocturnal
como una novia radiante y candorosa.

lunes, 3 de febrero de 2020

TU ALMA


Tu alma me acaricia, me enamora,
me llama, me ama, me apasiona,
tu alma es con mi alma un alma sola.
Me tienes con amor enamorado,
me llamas en la noche apasionado,
te encuentro en mis sueños a mi lado
y siento que me muero deseando
tus besos, tus caricias y tus manos
que hacen de mi vida afortunada
un piélago de azul iluminado.

martes, 21 de enero de 2020

Historias curiosas: Sueños “húmedos”


Aquella tarde empezó bien, cambié el billete del Expreso que me había enviado mi padre por uno del Correo que salía hora y media después y, además, me devolvieron dinero, (el Correo no tenía suplemento de velocidad). De esta forma disponía de tiempo para ir a la discoteca Consulado con la chica que había conocido el sábado anterior en una fiesta de mi amigo Tonino.
Dejé la maleta en la Consigna y fui a comerme un bocadillo de calamares fritos acompañado de una caña de cerveza en un bar de la plaza de Atocha.
Media hora después estaba bailando con la chica en la disco muy juntitos y con el corazón desbocado por la emoción que me producía el contacto con aquellos pechos que se clavaban en mí como si fueran promesas de mucho más, pero antes de que pudiera besarla, ella se apartó de pronto y, abandonándome, se acercó a un maromo que yo no conocía para abrazarse a él y darle el beso que yo había deseado (pobre iluso). Luego se soltó y, volviéndose hacia mí, me presentó como “un amigo de Tonino”. Yo no sabía si reír o llorar, pero lo que sí hice fue perderme entre la gente y pedir en la barra un San Francisco que bebí lentamente para disimular, o eso pensaba yo, el ridículo que acababa de hacer.
Un poco más calmado miré mi reloj y decidí salir para la estación para no perder el tren, aunque faltaba aún más de una hora.
“Qué idiota había sido”, me dije mientras caminaba, “yo que me había hecho ilusiones y hasta había pensado en llevarme a la chica a una pensión para acostarme con ella. ¡Valiente chasco!”
Con estas y otras disquisiciones en el pensamiento llegué a la estación y, como todavía tenía tiempo, compré una revista y, después de recoger mi maleta, me puse a leer en un banco del andén.
Había una mujer joven en el banco de al lado y me pareció que me miraba por el rabillo del ojo pero, después del despropósito de la discoteca, decidí olvidarme de ella y seguir con mi lectura hasta que por los altavoces anunciaron la salida de mi tren que estaba situado en la vía segunda del andén primero. Cuando me levanté para ir al tren, la mujer había desaparecido.
Subí al primer vagón de segunda clase y, como el tren estaba semidesierto, me metí en un departamento que estaba vacío. Me arrellané en uno de los sillones y retomé la lectura de mi revista.
Debí quedarme dormido y comencé a soñar con la chica de la disco pero en una habitación donde nos desnudábamos los dos y, abrazados, nos tirábamos sobre la cama que allí había. Estaba ya a punto de “caramelo” cuando desperté sintiendo que algo acariciaba mi “cosita” que se había puesto durísima. Me recibió una sonrisa burlona enmarcada en una cara más que agradable…
─ ¿Te gusta? ─ Pregunto ella, que no era otra sino la mujer del andén.
Yo me quedé como un besugo boqueando fuera del agua sin saber qué responder.
─ Ya veo que sí, ─ continuó ella, ─ ¿por qué no me lo enseñas?
Y yo seguía tragando saliva para intentar articular una respuesta. Sólo pude asentir con la cabeza mientras ella ya se había apoderado de la hebilla de mi cinturón que desabrochó en un pispás.
Antes de que pudiera serenarme sentí cómo su mano registraba mis calzoncillos buscando mi “tesoro” y, en aquél momento, sentí como se humedecían mis interioridades…
… está visto que los sueños de los adolescentes siempre son húmedos.


domingo, 5 de enero de 2020

LA NOCHE


La noche disolvía ya el ocaso
y los tintes rojizos se esfumaban
dando paso a la negrura más profunda
de una noche sin luna, fría y sola.
En el lecho tu dormir acompasado
marcaba los relojes de tus sueños
y yo con mi vigilia continuada
contemplaba el reposo de tu cuerpo.
Es verdad, vida mía que no puedo
apartarme de ti, marcharme lejos,
pues tu imán me atrapó y aquí me siento
feliz, completo y para ti dispuesto.

viernes, 27 de diciembre de 2019

FELIZ AÑO NUEVO


No conviene especular
con el diario pensar
de los días que pasaron,
pues se quebranta el saber
y se proclama el sentir
sin saber lo que sentimos,
por eso debo decir
que no sé lo que ha pasado
pues de lo que hemos contado
nadie sabe la verdad
y, de saber la verdad,
nadie lo habría contado
pues lo que no se ha pasado
no debe hacernos soñar
ni debe hacer que pensemos.

jueves, 12 de diciembre de 2019

ASÍ ERES TÚ


Como la brisa mañanera
que te despierta cuando sales de la cama.
Como la lluvia mansa que te moja suavemente,
como la blanca nieve
que te hace vestir canas sin tenerlas,
como la luz del sol
que te aviva y te calienta los inviernos.
Así te siento yo cuando te espero
como agua de mayo bendecida,
como el ser de mi dicha y mis delirios,
como mi amor, en fin, como mi vida.

viernes, 6 de diciembre de 2019

TE BUSCO


Entre las flores te busco y no te encuentro
pues tu belleza las eclipsa y no te quieren.
Saben que brillas con luz propia y que pervives
cuando ellas se ajan y deshojan.
Por eso es otro el jardín donde me esperas,
donde reinas feliz y enamorada,
donde debo llegar para encontrarte,
para amarte, besarte y entregarme
a tu influjo por siempre… eternamente.