viernes, 10 de junio de 2016

CONTEMPLANDO EL PAISAJE



Caminos vienen desde el horizonte
y se pierden dentro de mi mirada
sin siquiera sentir un parpadeo
sin siquiera una lágrima que moje
ese suelo reseco y polvoriento.
El río corre con pausada mansedumbre
llevando el agua de la izquierda a la derecha
y los árboles le van acompañando
cual procesión de verdes nazarenos.
Los rubios campos se mueren en las faldas
de las montañas que juegan con el cielo
donde las nubes parecen estar quietas
pues el viento esta tarde no ha venido.
Y a mi lado, mejor, a mis dos lados
las postreras casitas de mi pueblo
que se abre al paisaje sin quererlo
pues no hay puertas para cerrar el campo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario