jueves, 15 de junio de 2017

El que pregunta se queda de guardia



─Y ayer ¿qué tal?
─Pues eso, martes y trece.
─No me irás a decir que la culpa del subidón de las temperaturas la tiene el “martes trece”.
─No, pero…
─¿Cómo que pero?
─Que no, que no, pero…
─Y dale con el “pero”. ¿Es que siempre tienes algún pero en la boca?
─No, ahora lo que tengo en la boca es un chicle de fresa.
─Ya te estás saliendo por la tangente…
─No, si el chicle es por lo del calor… bueno por la sed que se tiene con tanto calor. Y hablando del calor, yo no creo que tenga nada que ver con el ”martes trece”.
─Pues antes decías que sí.
─No, yo sólo dije “pero”.
─¿Y a qué venía ese pero?
─Pues que siempre por San Antonio hay un subidón de las temperaturas y como siempre es el trece de junio…
─¡Ves, ya estás otra vez con el dichoso “trece”!
─Que no, que no. ¡Jesús cómo se pone el tío con el “trece”!
─¿Yo con el trece?... Para qué te habré preguntado yo por la fiesta del día de tu santo.

1 comentario: